El cierre del Estrecho de Ormuz como consecuencia de la guerra de Irán está provocando consecuencias importantes en la economía mundial. El aumento del precio del petróleo y, como consecuencia, de la gasolina, es el más destacado. Sin embargo, no es el único sector que está viéndose afectado.
Hablamos de la alfalfa, la ganadería caprina y la cerámica. España es el mayor exportador de alfalfa de Europa y un 40% va destinado a Arabia Saudí y Emiratos Árabes, unas 280.000 toneladas anuales. Sin embargo, tal y como ha explicado Javier Fatás, responsable de forrajes de COAG, en Julia en la onda, la guerra ha paralizado las ventas y ha bloqueado el vaciado de almacenes.
El sector de la alfalfa y su relación con los países árabes
A lo largo del año, los agricultores hacen entre cinco y siete cortes del producto, empezando en abril. "Ahora es el momento en el que los agricultores hacen sus contratos con las deshidratadoras", ha indicado, algo que no se ha podido hacer por el conflicto. Es un punto muy negativo para la industria porque ya contaban con ellos a principios de temporada.
Y es que las fábricas de deshidratación dependen del precio del combustible, ya que la mayoría funcionan con gas o petróleo. Debido al aumento de los precios han paralizado los contratos "por miedo" a no poder exportar la alfalfa. Cabe destacar que esta leguminosa es el alimento de los purasangre y camellos de los jeques.
Aunque España no es el país que más alfalfa produce, la calidad de este producto es superior a la de otros países por "el clima adecuado y porque se han modernizado mucho los sistemas de riego y deshidratación", ha apuntado el responsable de COAG.
La ganadería caprina, cuya leche es muy cotizada allí
Otro sector que también está sufriendo las consecuencias de la guerra es el de la ganadería caprina, en concreto las cabras de la raza murciano granadina. ¿Qué relación tienen estos animales con Arabia, Catar, Dubái...? Resulta que es un animal que resiste muy bien el calor y con solo un litro de agua son capaces de dar un litro de leche.
El ganadero Juan Gimeno, que cría esta variedad, ha comentado que tenía preparadas 2.000 cabras para Irán y 700 para Catar y Dubái que no han podido salir. Además, si pasa un mes desde la realización de las pruebas sanitarias tienen que quedarse en España o repetir las pruebas, con el coste que supone.
Además, las cabras viajan en aviones especiales, pero entre el cierre del espacio aéreo y la subida de los precios del combustible, se ha vuelto algo imposible. ¿Hay alguna alternativa, por ejemplo, por carretera? No, porque se tarda 14 días en llegar hasta allí y ahora mismo es "inviable".
España exporta un 72% de su cerámica a Israel y Arabia Saudí
Otro sector afectado por las consecuencias de la guerra de Irán es el de la cerámica, que depende mucho del gas para producir. Para más inri, España exporta el 72% de su cerámica a Israel y Arabia Saudí. Aunque en este caso viajan por mar, las rutas marítimas también están sufriendo las consecuencias.
"Los fletes se han disparado y algunos clientes están pidiendo la devolución de los contenedores que estaban ya despachados", ha lamentado Alberto Chavarría, secretario general de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos.
Si el conflicto continúa y los contenedores se quedan en los puertos debido a la incertidumbre, puede producirse un atasco, similar al que ocurrió en el canal de Suez en 2021, cuando el Ever Given, un portacontenedores gigante, lo obstruyó durante varios días.
