Los aeropuertos italianos de Milán Linate, Venecia Marco Polo, Bolonia y Treviso, en el norte del país, aplicarán hasta el 9 de abril restricciones en el suministro de combustible para vuelos comerciales debido a la "disponibilidad limitada" por parte de la operadora Air BP Italia. La contingencia afecta específicamente al suministro de Jet A1, un combustible tipo queroseno empleado en la aviación civil y en aeronaves que operan en aeropuertos comerciales y bases aéreas.
La situación se ha dado a conocer tras la emisión de varios avisos oficiales a navegantes (NOTAM), en los que se advierte a las aerolíneas de que el repostaje para los operadores vinculados contractualmente a Air BP Italia está sujeto a limitaciones. Para garantizar la operatividad de los servicios esenciales, se ha establecido un orden de prioridad en el suministro que otorga preferencia a los vuelos ambulancia, los vuelos de Estado y las rutas de larga distancia con una duración superior a tres horas.
Para el resto de operadores comerciales, los aeropuertos de Venecia, Treviso y Bolonia han fijado un límite máximo de 2.000 litros de combustible por aeronave. En el caso del aeropuerto Marco Polo de Venecia, el aviso técnico insta a los pilotos a "calcular suficiente cantidad de combustible desde el aeropuerto anterior para los siguientes tramos de vuelo".
Por el momento, Air BP Italia - filial del gigante energético británico BP - no ha detallado las causas exactas que han provocado estas limitaciones en la cadena de suministro en el norte del país, aunque fuentes del sector consultadas por medios locales apuntan a problemas logísticos puntuales.
Francia se queda sin combustible en el 12% de las gasolineras
Los efectos del conflicto no acaban aquí. Por ejemplo, en Francia, un 12% de sus gasolineras se han quedado sin alguno de los carburantes que venden habitualmente, según los datos del Gobierno, que insiste en que eso no significa que haya problemas de aprovisionamiento, ni de escasez. En concreto, fuentes del Ejecutivo insistieron este lunes en que ese porcentaje, que era el que se constató el sábado 4 de abril, el último para el que hay datos actualizados, se debe a "tensiones logísticas locales y puntuales concentradas en las gasolineras de TotalEnergies".
La razón es una "afluencia infrecuente" en la red de estaciones de servicio del gigante petrolero, que en medio de presiones políticas para imponer impuestos suplementarios e incluso para nacionalizar la empresa, ha fijado hasta el 7 de abril unos topes de precios de 1,99 euros por litro para la gasolina y de 2,09 euros por litro de gasóleo en Francia.
Esos topes, que se aplican en las 3.300 gasolineras de TotalEnergies (un tercio del total de las que hay en Francia), están netamente por debajo del precio medio en el país (2,307 euros el litro de gasóleo y 2,014 euros el de gasolina este domingo). Además de lanzar ese gesto comercial, la compañía subrayó que aplica una "política transparente de fijación de precios, que consiste en repercutir sin dilación cualquier fluctuación tanto a la baja como al alza de los costes internacionales del diésel y de la gasolina".
El 12 % en las que se ha agotado algún carburante no incluye aquellas estaciones de servicio en las que hay algún tipo de gasolina, aunque no haya de todas las que vende habitualmente. Tampoco las que están cerradas por razones independientes del aprovisionamiento de carburantes.
El Gobierno francés ha presentado en los últimos días varias medidas de ayuda selectivas para que ciertos colectivos (agricultores, pescadores, personas beneficiarias de un subsidio para las facturas de energía) puedan afrontar la escalada de los precios de los carburantes, con un costo limitado, estimado en 130 millones de euros.
Sobre todo, ha advertido de que no podrá poner en marcha unplan masivo como el que se puso en pie con la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania en 2022, teniendo en cuenta la situación muy delicada de sus finanzas públicas, y que cualquier gasto adicional irá acompañado de un recorte equivalente en otra partida presupuestaria.
Tailandia amplía el teletrabajo en agencias gubernamentales
El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, anunció la ampliación de las medidas para reducir el gasto energético, incluido el teletrabajo, a todas las agencias gubernamentales, ante "el riesgo de una crisis energética", frente a la incertidumbre en el suministro derivada de la guerra en Oriente Medio. "Debemos aumentar la concienciación y la comprensión de la situación y encontrar maneras de gestionar los recursos petroleros nacionales para minimizar el impacto en nuestros ciudadanos", dijo Anutin en una publicación en Facebook.
Tailandia, que ya había pedido a algunos funcionarios implementar el trabajo en remoto, es un país muy dependiente del petróleo procedente de los países del Golfo Pérsico, y sufre los efectos del bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta vía canaliza en torno al 20 % del crudo mundial en tiempos de paz, y se ha convertido en uno de los principales focos de tensión del conflicto en Oriente Medio.
Además de las medidas para el sector público, el dirigente tailandés también solicitó la colaboración de las empresas privadas para reducir el uso de vehículos particulares. "Los problemas que enfrentarán muchos países no solo incluyen el aumento de los precios del petróleo, sino también la creciente dificultad para importarlo", subrayó Anutin.
El Gobierno tailandés aseguró el 17 de marzo que contaba con reservas de crudo para unos 100 días. Las políticas de ahorro energético coinciden con la época más calurosa de Tailandia, cuando el consumo familiar de electricidad se dispara en gran parte por el mayor uso de aires acondicionados.
Otros países del Sudeste Asiático también han tomado medidas similares para tratar de afrontar la subida de precios del combustible, entre ellos Filipinas, Indonesia, Malasia y Vietnam.
Nepal reintroduce dos días festivos a la semana
Por otro lado, Nepal reintrodujo este domingo un sistema de dos días festivos a la semana para todas las oficinas gubernamentales e instituciones educativas, una medida que entrará en vigor el lunes en un intento por hacer frente a la persistente escasez de combustible por el conflicto en Oriente Medio.
"La medida pretende reducir el alto consumo de petróleo y ayudar a gestionar los problemas de suministro de combustible", declaró este sábado el portavoz del Gobierno, Sasmit Pokhrel, en una rueda de prensa.
Hasta ahora Nepal solo contaba con un día festivo a la semana, el sábado, pero con esta decisión se retoma una medida similar adoptada en 2022, cuando las autoridades introdujeron el fin de semana de dos días festivos a modo de prueba por el encarecimiento de los precios mundiales del petróleo y el gas tras la invasión rusa de Ucrania.
La decisión fue revocada semanas después por las críticas públicas y la preocupación de que la reducción de los días laborables estuviera afectando a la prestación de servicios en las oficinas gubernamentales.
Este no fue el único antecedente, ya que el país ya había experimentado con el descanso de dos días hace aproximadamente dos décadas y media con el objetivo de mejorar la eficiencia y la productividad de los empleados, aunque también se desechó a los pocos meses tras no obtener los resultados esperados.
En una medida relacionada, el gabinete ha decidido preparar un marco legal para facilitar la conversión de vehículos de gasolina y diésel en eléctricos. El viernes, las autoridades también aumentaron los precios del petróleo por tercera vez en menos de un mes, alegando el alza de las tarifas internacionales.
La empresa estatal Nepal Oil Corporation incrementó el precio de la gasolina y del diésel en 15 rupias (0,10 dólares) por litro en cada caso. Tras esta última revisión, la gasolina cuesta ahora 202 rupias (1,36 dólares) por litro en Katmandú, mientras que el diésel se sitúa en 182 rupias (1,22 dólares) por litro.

