La situación judicial de Zapatero, las nuevas cesiones del Gobierno a ERC en Cataluña y el movimiento de Estados Unidos contra Raúl Castro centran una jornada marcada por la presión política, las negociaciones territoriales y la tensión internacional. Así resume Carlos Alsina las principales noticias del día-
El PSOE tiembla con Zapatero
Han pasado ya cuarenta y ocho horas desde que Zapatero dijo que iba a atender a los medios de comunicación y por ahora no ha debido encontrar tiempo. Conocido el auto son muchos los socialistas, incluidos varios ministros, que esperan sus explicaciones para saber cómo actuar.
Si el primer día se cayó por motivos obvios lo del lawfare, ahora el PSOE no sale del respeto a la presunción de inocencia, recordando lo que Zapatero hizo en sus tiempos de presidente y no entrando a lo que hizo después, que es por lo que está imputado. Ayer Pedro Sánchez no se movió un ápice en su discurso de apoyo, todo su apoyo, al expresidente.
Ambos hablaron la tarde del martes pero ni uno ni otro han explicado de qué hablaron. Ahora, el jefe manda, y los ministros se apresuran todos a mostrar su respaldo a Zapatero y a reclamar presunción de inocencia. Es lo que diferencia la reacción del Gobierno y de la dirección del PSOE con la que tuvieron con Ábalos o Santos Cerdán. Para ellos no hubo presunción de inocencia.
Pedro Sánchez aprovechó la coyuntura para repetir ayer que agotará la legislatura y que necesitará al menos otra más. U otras dos, porque habló de ocho años en un primer momento. La convocatoria electoral depende únicamente de él y tiene claro por ahora que hasta el verano de 2027 no habrá elecciones.
Tampoco parece que pueda prosperar una moción de censura por mucho que otra vez se le pregunte insistentemente al PP, que no hace otra cosa que remitirse a sus socios. Especialmente a uno, el PNV.
Ayer su portavoz Vaquero volvió a repetir, nadando entre dos aguas, que la situación es muy seria pero que sólo estamos ante el inicio de la instrucción. Los socios por ahora marcan distancias y se esfuerzan en que se vea porque, como ellos mismos sostienen, este auto —ahora que se lo han leído— es muy sólido y pinta muy mal, como dijo Ione Belarra, señalando además al Gobierno como parte necesaria.
Nuevas cesiones a ERC para los presupuestos catalanes
Con lo de Zapatero está pasando desapercibida la nueva cesión del Gobierno a Esquerra a cambio de apoyarle los presupuestos a Salvador Illa. La bilateral Govern-Estado daba el visto bueno en menos de una hora a las exigencias de Oriol Junqueras.
Entre las medidas acordadas destacan un aumento de la plantilla de los Mossos en 3.000 agentes a cargo del Estado, enseñanza del catalán a funcionarios estatales en Cataluña, más inversión en Rodalíes y la AP-7, financiación para el nuevo tren orbital y un nuevo consorcio para la Zona Franca de Barcelona que dejaría de estar controlado por el Estado.
Después de comprometer estas cesiones el ministro Ángel Víctor Torres ha tratado de justificar que no estamos ante una pérdida de presencia del Estado en Cataluña sino ante la mejor manera de solucionar problemas. Utilizando este argumento, lo que no se entiende es por qué esto se hace únicamente con Cataluña y no con otras comunidades autónomas. Si a esto se hubiera comprometido en un mitin durante la campaña andaluza para hacer lo mismo allí, posiblemente el PSOE habría mejorado su resultado.
Trump y la ofensiva contra Raúl Castro
Trump construye la coartada para intervenir militarmente en Cuba. Su fiscalía acusa a Raúl Castro del derribo de dos avionetas hace treinta años para justificar que sea extraído de La Habana y juzgado en Estados Unidos, tal como se hizo con Maduro. Dentro del régimen castrista ya estaría en marcha la competición para ver quién agrada más a la Casa Blanca y se hace con el papel de presidente tutelado, una especie de "Delcy a la cubana".
Los hechos por los que la Fiscalía estadounidense imputa a Raúl Castro ocurrieron en 1996. Entonces era el hermano de Fidel y ministro de Defensa. Tenía 64 años, treinta menos que ahora, y habría autorizado el derribo de dos avionetas en el que murieron cuatro integrantes de la organización anticastrista Hermanos al Rescate.
La Fiscalía estadounidense justifica ahora que se ha demostrado que las aeronaves se encontraban en aguas internacionales. La explicación política, según esta interpretación, habría que buscarla en la estrategia que más le gusta a Trump para debilitar al régimen cubano.
Castro podría correr una suerte similar a la atribuida a Nicolás Maduro, acusado en 2020 de liderar una organización narcoterrorista y trasladado posteriormente a una prisión en Brooklyn, mientras Estados Unidos impulsa una nueva arquitectura política en Venezuela.

