El Parlamento húngaro ha aprobado una controvertida enmienda constitucional que blinda la prohibición de las marchas del Orgullo LGTBI+ en el país al anteponer "la protección de la infancia" a otros derechos fundamentales como el de reunión y la libre expresión.
La reforma, aprobada por 140 votos en un Parlamento de 199 escaños, fue impulsada por el primer ministro ultranacionalista, Viktor Orbán, y ha sido respaldada por la mayoría absoluta de dos tercios de su partido, el Fidesz.
La enmienda aprobada establece en la Constitución que "el derecho del menor al adecuado desarrollo físico, mental y espiritual prevalecerá sobre todos los demás derechos fundamentales, con la excepción del derecho a la vida", lo que supone que el derecho a reunión se subordinará a esta "protección de la infancia".
En su discurso de febrero, Viktor Orbán dijo que quieren afianzar aún más legalmente el sexo biológico en la Ley Fundamental. "El sexo de nacimiento de un ser humano es una dotación biológica, que, de acuerdo con el orden de la creación, puede ser masculino o femenino", justifica la enmienda. "El hombre es hombre o mujer", añade.
De esta manera se une a otros países que también tienen blindados en sus Constituciones los derechos de los homosexuales. En 2024, eran 64 las jurisdicciones que criminalizaban la homosexualidad y 12 los que contemplaban la pena de muerte en sus leyes.

