Ya se encuentran recluidos en la prisión salvadoreña de máxima seguridad del gobierno de Nayib Bukele los 238 miembros de la banda venezolana “Tren de Aragua”, pese a la orden de un juez federal de Estados Unidos de suspender durante 14 días cualquier deportación basada en la Ley de Enemigos Extranjeros que data de 1798. Esta norma, utilizada en la Primera y Segunda Guerra Mundial, fue diseñada para ser invocada en tiempos de guerra o en caso de invasión de Estados Unidos. En este caso, la Administración Trump pagará hasta 6 millones de dólares al gobierno de El Salvador por encarcelarlos durante al menos un año.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, justificaba esta madrugada su decisión calificándolos de "monstruos" y señalando a su antecesor, a Joe Biden, como el único responsable de que estuvieran allí. "Estamos en tiempos de guerra porque Biden aceptó a millones de personas, muchas de ellas criminales. Es una invasión. Son criminales, asesinos, narcotraficantes de alto nivel, capos de la droga", ha explicado Trump a los periodistas a bordo del Air Force One. El caso, según la Casa Blanca, podría llegar incluso al Tribunal Supremo.
La organización Tren de Aragua -una banda criminal a la que se le imputan asesinatos, robos, narcotráfico, extorsión o trata de personas- ha expandido sus actividades a Estados Unidos, pero también a países como Colombia, Chile o Perú. El pasado mes de febrero, el recién estrenado gobierno norteamericano de Trump calificó a esta banda de organización terrorista, asegurando que sus actividades delictivas suponen una grave amenaza para la seguridad nacional.
Caracas acusa a Estados Unidos de "criminalizar" a los migrantes venezolanos desempolvando su arcaica Ley Enemigos Extranjeros.
