Los hijos de Juana Rivas, cuyo hijo menor, de 11 años, ha sido entregado este viernes al padre, el italiano Francesco Arcuri, quien tiene su custodia, han anunciado que ahora trasladarán su lucha jurídica a Italia, donde está recurrida la custodia, y pedirán allí medidas de protección.
En un comunicado, el equipo jurídico de Juana Rivas, liderado por Carlos Aránguez, ha indicado que Daniel ha sido entregado a su padre pese a que fue "condenado por violencia de género en España" y está acusado por la Fiscalía italiana de maltrato familiar, juicio al que se enfrentará el próximo 18 de septiembre en Italia.
En ese juicio, agrega, Daniel, junto a su hermano mayor, Gabriel, de 19 años, es uno de los dos testigos principales. "Nos parece increíble que un niño de 11 años llegue al tribunal de la mano de su padre acusado de maltratarlo", agrega el equipo jurídico, que sostiene que no se rendirán "jamás": "Ahora nuestra lucha se traslada a Italia".
Y ello porque, recuerdan, la decisión sobre la custodia está recurrida ante el Tribunal Supremo italiano, que ya revocó en una ocasión la decisión de Cagliari. Solicitarán también a la Fiscalía italiana que adopte las medidas de protección oportunas. "Con el tiempo, Daniel podrá relatar en primera persona todo el sufrimiento que le ha generado esta situación, al igual que lo hizo su hermano Gabriel cuando alcanzó la mayoría de edad", concluye el comunicado.
El acto de entrega se ha llevado a cabo en sede judicial y con más privacidad que en la primera cita del martes, cuando el enorme revuelo mediático y los momentos de tensión vividos en el punto de encuentro familiar en el que se fijó inicialmente el intercambio llevaron a la juez de Primera Instancia 3 de Granada a aplazarlo con mayores condiciones de intimidad y seguridad por recomendación de los especialistas que asistieron al niño.

