El Tribunal Supremo ha dado luz verde a una de las principales peticiones del exdirigente socialista Santos Cerdán en el llamado 'caso Koldo'. El magistrado instructor Leopoldo Puente ha ordenado a la Guardia Civil que analice si los audios en los que supuestamente aparece Cerdán, y que fueron grabados por el exasesor Koldo García, son auténticos y no han sido manipulados.
A través de un auto dictado este jueves, el juez ha accedido a encargar una pericia técnica que determine si esas grabaciones se realizaron directamente desde los dispositivos incautados o si, por el contrario, pudieron ser copiadas desde otros archivos.
La tarea ha sido encomendada al Departamento de Ingeniería Digital del Servicio de Criminalística (SECRIM) de la Guardia Civil, que deberá confirmar también si los audios son íntegros y no han sufrido alteraciones, cortes o ediciones.
Los audios, pieza clave de la causa
Estos archivos son parte fundamental en la investigación que llevó al ingreso en prisión provisional de Cerdán el pasado 30 de junio, al situarle presuntamente como uno de los cabecillas de una trama de amaño de contratos públicos a cambio de comisiones.
Unas grabaciones halladas durante el registro de la vivienda de Koldo García en febrero de este año, y que han sido reveladas en un informe elaborado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Cerdán recibirá una copia
El juez también ha autorizado que Cerdán reciba una copia de estos audios. El próximo miércoles se procederá, bajo supervisión judicial, a obtener una copia auténtica de todos los archivos de audio localizados en tres teléfonos móviles y una grabadora, que hasta ahora son los únicos dispositivos identificados con grabaciones relevantes para la causa.
Estas copias serán incorporadas al sumario y podrán ser solicitadas por el resto de las partes.
Rechaza investigar si Ábalos era un colaborador policial
Sin embargo, el Supremo ha rechazado otras diligencias solicitadas por la defensa de Cerdán. Entre ellas, el acceso a la totalidad del material informático incautado a Koldo García, cuya magnitud, más de 10 terabytes, equivalentes a unos 65 millones de páginas en papel, impide por ahora su revisión e incorporación a la causa. El juez aclara que ese contenido aún no ha sido analizado ni valorado en el procedimiento.
Tampoco ha prosperado la petición de conocer todas las colaboraciones de Koldo con la Guardia Civil entre 2018 y 2024. El magistrado considera que esa información sería irrelevante para los hechos que se investigan y podría incluso entorpecer la instrucción.

