La Policía Nacional ha empezado a desalojar el campamento de migrantes situado en la playa El Guano (Ceuta) donde acampan, al menos, un millar de marroquíes desde que fueron desalojados los asentamientos chabolistas de las playas del Trampolín y de Benítez. Aunque en los últimos días se había ido reduciendo progresivamente el número de personas.
Más de una veintena de furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) han llegado pasadas las 08:00 horas. Este desalojo se produce cuando faltan dos días para la visita oficial de sus Majestades, los reyes Felipe VI y Letizia y cuando se cumplen más de 70 días desde que más de 80.000 migrantes cruzaran la frontera.
Un centenar son menores de edad
Esta explanada de El Guano es el último asentamiento que alberga gran número de migrantes en un mismo lugar, pero todavía deambulan centenares de ellos por las calles de barriadas como El Príncipe o Los Rosales, mientras que algunos están escondidos en los montes de la ciudad o en pisos patera.
Después de que la Policía limpiara las playas de Benítez o El Trampolín, cientos de migrantes llegaron a este asentamiento con el objetivo de ser trasladados hacia la frontera del Tarajal, si quieren volver a Marruecos voluntariamente, o al Centro de Atención Temporal para Extranjeros (CATE), donde los filian y después los reubican en algunos de los centros de acogida temporal.
De entre los centenares de migrantes que había asentados en El Guano, se calcula que un centenar son menores de edad. De las playas de Benítez y del Trampolín se llevaron a 1.700 personas y, de ellos, excepto los menores y algunos grupos de adultos, la mayoría retornaron a Marruecos.
Si se les deniega la petición de asilo, no pueden entrar a España durante cinco años
Otros huyeron hacia los montes, donde todavía permanecen esperando que sus peticiones de asilo sean aceptadas, aunque muchos de ellos son conscientes de que no va a ser así y que cuando reciban la denegación definitiva se enfrentarán a una orden de expulsión de España por cinco años. Por eso, muchos deciden volver de manera voluntaria a Marruecos, para poder regresar en un futuro.
Desde que se produjo la entrada masiva de migrantes el 30 de julio, la Guardia Civil ha abortado varios intentos de cruce ilegal hacia la península en embarcaciones de recreo. En algunas ocasiones, a bordo de ellas iban los responsables de estas operaciones ilegales, que eran detenidos, mientras que en otras, a bordo solo iban los migrantes, que las habían comprado para probar suerte.

