Este domingo, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) anunció la suspensión del partido amistoso entre las selecciones sub-20 de España y México que se iba a disputar en Ceuta.
El partido estaba previsto que se disputara el próximo 30 de septiembre, sin embargo, el presidente de la federación, Rafael Louzán, ha anunciado que finalmente no se jugará debido a la crisis migratoria que sufre la ciudad autónoma.
La decisión se produce después de que la Policía Nacional desaconsejase la celebración del encuentro ante la dificultad de garantizar la seguridad por la "presión migratoria existente" y el "contexto de tensión social" que se vive en la ciudad.
No obstante, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cree que el partido se podría haber disputado. A pesar de la situación que rodea Ceuta, Marlaska apunta que la última palabra la tenia la federación.
Marlaska apunta a la federación
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este lunes que si la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hubiera confirmado la disputa del partido amistoso sub-20 España-México en Ceuta para el 30 de septiembre, el encuentro se habría jugado.
En una rueda de prensa en Ceuta, el ministro ha señalado que en este asunto se está "hablando de una cuestión técnica y operativa", después de que el domingo el presidente de la RFEF confirmara que no se disputaría el encuentro.
El ministro ha detallado que la RFEF pidió un informe técnico a la policía para "evaluar las circunstancias convenientes para la celebración y la Policía Nacional ha emitido un informe sobre la dificultad por las características del propio estadio, que no tiene una unidad de coordinación".
Por su parte, ha confirmado que el partido podría haberse disputado, ya que la última palabra sobre la realización del partido la tenía la propia federación. "El informe no dice que no se celebre ya que la última decisión la adopta la Federación Española y si la misma hubiera confirmado la celebración, no tenga dudas de que se había celebrado y con todas las garantías", ha subrayado el ministro.
El informe policial que desaconseja el partido
La decisión de la no disputa responde a una cuestión de seguridad. Y es que la Policía Nacional remitió el pasado viernes un informe a la RFEF donde se "desaconsejaba" formalmente la celebración del evento deportivo en el estadio Alfonso Murube.
Todo debido a la presión migratoria que sufre la ciudad autónoma y pese a las insistencias de la Real Federación de Fútbol de Ceuta (RFFCE), que horas antes había trasladado públicamente su "profundo malestar y desacuerdo".
Según ha confirmado el gobierno español, aún quedan unos 3.000 migrantes por las calles de Ceuta, de los más de 80.000 que cruzaron la frontera el 30 y el 31 de julio.
El presidente de la federación ha lamentado que no se pueda celebrar el partido, afirmando que "las circunstancias son las que son". Por ello, el encuentro acabará disputándose, tal y como ha declarado Louzán, en Madrid, donde ya se están barajando "dos o tres estadios".
La RFEF responde a Marlaska
Tras las palabras del ministro, la RFEF ha respondido a Marlaska y su señalamiento a la federación. Según explican, "nunca se ha organizado, ni se organizará ningún partido si existe un informe policial que lo desaconseje". Asimismo, reiteran que "por encima del deporte, están las personas y su seguridad".

