La crisis migratoria de Ceuta ha dejado una profunda huella no solo en España, sino también en Marruecos. Tal y como ha explicado el periodista especializado en el Magreb, Ignacio Cembrero, en La brújula con Marta García Aller, frente al discurso firme y desafiante de las autoridades marroquíes, se percibe también a una sociedad conmocionada que continúa sin recibir explicaciones sobre lo sucedido.
La doble mirada de Marruecos ante la crisis
Asegura el periodista que en Marruecos existen dos formas muy distintas de afrontar la crisis que se vive desde el pasado 30 de julio. Por un lado, se encuentra la posición oficial, que ha endurecido su discurso contra España hasta el punto de volver a poner sobre la mesa sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla, "es una mirada envalentonada, incluso un poco agresiva, no tanto al Gobierno, sino a los partidos políticos, especialmente con el PP".
Pero detrás de esta mirada "agresiva" y "envalentonada" se esconde otra que afecta directamente a la población. Cembrero explica que los marroquíes están desconcertados y afectados por lo sucedido: "Hay todo un país que se hace muchas preguntas y que no tiene respuestas" porque las autoridades no han dado una explicación convincente y se han limitado a señalar a las mafias: "Hubo un comunicado del Ministerio del Interior, que lo atribuía a las mafias, y todos sabemos que no están las mafias detrás de esto".
"Marruecos esconde a sus muertos"
Esa mirada que afecta a la población no solo es la del desconcierto y la incertidumbre, sino también la del silencio. Cembrero se ha mostrado muy crítico con la respuesta de Rabat ante las víctimas mortales que se produjeron en Ceuta. "Marruecos esconde a sus muertos", asegura el periodista, que ha denunciado que los cuerpos recuperados en la ciudad autónoma no han podido ser devueltos para entregarlos a sus familias.
"Marruecos no ha permitido a los furgones funerarios entrar, cruzar la frontera, y han sido todos enterrados en el cementerio musulmán de Ceuta [...]. Ninguna autoridad en la Casa Real ni tampoco nadie del Gobierno ha dado el pésame a las familias", afirma y añade que todos han sido enterrados de "manera anónima" y "solo con un número porque no han podido ser identificados".
Aunque el balance oficial de fallecidos asciende a 141, Cembrero considera que la cifra definitiva podría ser superior: "Probablemente sean más, porque el mar no siempre expulsa a todos los cadáveres".
Dudas sobre la colaboración de Rabat
El periodista también ha cuestionado que Marruecos esté dispuesto a facilitar todas las devoluciones, como asegura públicamente. Según ha explicado, Rabat únicamente acepta el retorno de ciudadanos marroquíes adultos, pero no el de las personas procedentes de otros países ni el de los menores.
Cembrero ha recordado que en 2021 las autoridades marroquíes ya realizaron una promesa similar que no llegó a materializarse. Y ha recalcado que Marruecos "nunca" ha colaborado en la devolución de menores, aunque ha matizado que "casi ninguno quiere volver" al país.
La deteriorada imagen de Marruecos ante la UE: "Solo hay perdedores"
El especialista en el Magreb también considera que lo sucedido ha perjudicado tanto a España y a Ceuta como al propio Marruecos en cuanto a su imagen en el exterior. "En esta historia solo hay perdedores", ha resumido. En su opinión, la crisis ha debilitado la imagen de modernidad y estabilidad que Marruecos lleva años promocionando en Bruselas.
Es un país que "de sopetón abre o entreabre la frontera y decenas de miles de marroquíes votan con los pies y quieren irse a Ceuta. Algunos quieren emigrar y otros, por lo menos, respirar el aire de España o de Europa". "Hay decenas de miles de jóvenes que se quieren ir. Es un país que ha demostrado que no controla su frontera y, por tanto, no es un socio fiable".
