El diario El Mundo ha publicado nueva información sobre los mensajes de la conocida como 'fontanera' del PSOE Leire Díez. "O limpiamos todo esta legislatura o pedimos asilo en Taiwán". Esta frase, enviada por la militante socialista Leire Díez a través de la aplicación Signal en octubre de 2024, resume con crudeza el tono y el fondo de una trama clandestina de recopilación de información sensible contra altos mandos de la Guardia Civil y de la Fiscalía Anticorrupción, en un intento de boicotear las investigaciones en curso.
La también ex responsable de Relaciones Institucionales de Correos y ex jefa de Comunicación de Enusa, actuó en nombre de lo que ella denominaba "los de arriba del Gobierno". Así lo afirmó en numerosos mensajes a los que ha accedido El Mundo, enviados entre octubre y noviembre del pasado año a miembros de partidos socios del Ejecutivo, en los que compartía estrategias, preocupaciones y objetivos.
Balas, Luzón, Corbí y Grinda: algunos de sus objetivos
Entre sus blancos prioritarios figuraban el teniente coronel Antonio Balas, implicado en las pesquisas del caso Koldo, el fiscal jefe Anticorrupción Alejandro Luzón, el exjefe de la UCO Manuel Corbí y el fiscal José Grinda. En un ejemplo revelador, Díez distribuyó una web difamatoria contra este último y expresó su malestar por el bloqueo de dicha página en territorio español. “¿No es una violación de la libertad de expresión?”, preguntaba indignada a sus interlocutores, urgiendo a que se filtrase nueva información para "detonar" en medios afines.
Su actividad, descrita como “frenética” por el citado medio, incluyó reuniones con investigados en causas de corrupción, desplazamientos en AVE entre Madrid y Barcelona, encuentros con exlíderes del Partido Popular y empresarios como Alejandro Hamlyn, a quien pidió datos comprometidos relacionados con la causa de Hidrocarburos. Esta investigación llevó a prisión a Víctor de Aldama y derivó en confesiones sobre una presunta trama de corrupción institucional en el seno del Ejecutivo.
En una reunión secreta con el comandante Rubén Villalba, celebrada el 10 de marzo y revelada también por El Mundo, Díez llegó a pedir que se controlara a Aldama para que "no tire más de la cuerda", advirtiendo que existen informaciones "que no pueden salir" y que podrían alcanzar a figuras como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Operaba en la sombra y mostraba desconfianza constante hacia el poder judicial, “no me fío de los jueces”, escribió en repetidas ocasiones. En un gesto que raya la ironía, tras semanas de presión y juego sucio político, la "fontanera del PSOE", como ya se la denomina en círculos mediáticos, cerraba algunos de sus intercambios con felicitaciones navideñas dirigidas a los mismos contactos a los que prometía "anular causas".

