A medida que avanza la lectura del auto en el que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama sitúa al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como líder de "una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias para la obtención de beneficios económicos", el discurso de los socios del Gobierno va cambiando el tono y alejándose de la idea de 'lawfare'.
Recordemos que las primeras opiniones llegaron el martes por la mañana, cuando solo se conocía la imputación de Zapatero por parte de la Audiencia Nacional. Sin tener todavía los detalles, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, aseguraba que tenía dudas sobre el origen de las acusaciones mientras hacía referencia a un posible caso de 'lawfare'.
Cambio de tono
En cambio, una vez conocido el auto, sus palabras ya cambian el enfoque. "Los jueces tienen que hacer su trabajo para que todo se investigue y queden claros los hechos". Aunque no ha dejado pasar la oportunidad de hacer un apunte sobre la imputación de "políticos de izquierda": "Parece que resulta cada vez mucho más fácil".
En cualquier caso, no solo ha sido Sumar quien ha moderado su discurso. También el portavoz adjunto del grupo plurinacional y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, reconocía este miércoles que la resolución judicial "no pinta ni huele bien" y que se necesitan "muchas explicaciones" sobre las actividades de Zapatero. Asimismo, la diputada de Compromís en Grupo Mixto, Águeda Micó, ha deslizado que ya "no está tan claro" que haya habido 'lawfare' contra el exdirigente del PSOE.
Gabriel Rufián, el portavoz de ERC, también ha modulado su discurso, puesto que el martes llegó a asegurar que los jueces "están yendo" a por el PSOE, mientras que este miércoles descartaba posicionarse: "Si es verdad, es una mierda y, si es mentira, es una mierda aún mayor".

Podemos marca distancia
Por su parte, Ione Belarra asegura: "De confirmarse toda la información que hay en el auto, es evidente que esto no se puede hacer sin el Gobierno de España. Al final, la decisión se toma desde el Consejo de Ministros y el futuro de Zapatero está completamente atado al futuro del presidente del Gobierno".
En declaraciones a los medios de comunicación este miércoles en el Congreso, la líder de la formación morada asegura que "al Gobierno se le está poniendo muy cuesta arriba" y que "el auto pinta feo". Asegura, por tanto, que con casos como este el PSOE "lo pone muy difícil para diferenciar lo que es guerra sucia judicial de lo que es corrupción".

