El IVA de la luz y el gas vuelve este lunes al tipo general del 21 %, tras varias semanas al tipo reducido del 10 %, al desactivarse la rebaja implementada como parte del paquete de medidas para paliar las consecuencias del conflicto en Oriente Medio.
El paquete anticrisis aprobado el pasado 20 de marzo incluía una serie de medidas que, en principio, iban a estar en vigor hasta el 30 de junio, pero preveía la desactivación temprana de algunas de ellas si los precios de los suministros se contenían en el mes de abril, como ha sucedido para la electricidad y el gas.
Sube de nuevo el IVA y el Impuesto de Electricidad: así afecta a la factura mensual
Así, este 1 de junio el IVA de la electricidad y el del gas natural, briquetas, pellets y leña volverá al tipo general del 21% y finalizará la rebaja del Impuesto Especial de la Electricidad o Impuesto Eléctrico, con lo que pasará del 0,5 % al 5 % habitual.
En la práctica, hablamos de que en una factura media puede suponer entre 5 y 10 euros más respecto a lo que se ha pagado desde marzo. Como recomiendan algunos expertos y compañías, para hacerse una idea más clara el consumidor puede mirar su factura de febrero, cuando la rebaja todavía no había entrado en vigor, y compararla con la de marzo, mes en el que se pusieron en marcha las medidas que incluían la caída del IVA de la luz y el gas.
Por ejemplo, en una factura de luz de tarifa fija del mercado libre en la que se pagan 40,35 euros totales, 3,85 euros pertenecen a los impuestos -0,18 de Impuesto Eléctrico y 3,67 de IVA-, ahora se volverá a pagar alrededor de 9,19 euros de impuestos, siendo 1,68 de Impuesto Eléctrico y 7,51 de IVA. El coste total de esta subida, en este caso, sería de 5,34 euros mensuales. Todo depende del consumo y la tarifa fijada.
Cabe recordar que la subida de los impuestos se aplica según la fecha de emisión de la factura y no según el periodo de consumo, esto es, que en las facturas emitidas a partir de este 1 de junio ya se incluirán los incrementos del IVA y el Impuesto Eléctrico. El cambio se aplica de manera automática.
Otras medidas que siguen en vigor hasta el 30 de junio
Los carburantes, en cambio, mantendrán sus bonificaciones -rebaja del IVA al tipo reducido del 10 % y tipos reducidos para el impuesto de hidrocarburos- dado que su inflación en abril se mantuvo por encima del umbral del 15 % fijado por el Gobierno para su desactivación.
También continuarán en vigor hasta el 30 de junio otras medidas incluidas en el paquete, como la suspensión del impuesto sobre el valor de la energía eléctrica, las ayudas para agricultores y transportistas o los descuentos adicionales del bono social eléctrico.
De hecho, el Gobierno ya ha iniciado contactos con los agentes sociales para evaluar el impacto de las medidas adoptadas y determinar qué políticas de apoyo serán necesarias más allá del 30 de junio, unas reuniones que continuarán en las próximas semanas con los sectores afectados.
Tras este primer encuentro, CCOO y UGT han reclamado una revisión semestral del salario mínimo interprofesional (SMI) ante la pérdida de poder adquisitivo derivada de la escalada e precios asociada al conflicto, así como el mantenimiento de la rebaja del IVA y una ayuda de 300 euros para las personas con ingresos bajos.

