La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha advertido de que el precio de los carburantes experimentará una subida a partir de este miércoles, 1 de julio, al decaer la rebaja del IVA al 10% de los carburantes que se había incluido en el primer paquete de medidas anticrisis.
De este modo, los carburantes recuperan el IVA al 21%, en línea con las recomendaciones recibidas desde Bruselas. Según los cálculos de la patronal, el precio medio del litro de diésel se incrementará en 2,8 céntimos -pasando de 1,506 a 1,534 euros-, mientras que la gasolina súper subirá 10 céntimos por litro, situándose en 1,542 euros frente a los 1,442 euros actuales.
A través de un comunicado, la confederación ha lamentado que el Ejecutivo recurra nuevamente a la estrategia de "sembrar la sospecha" sobre las estaciones de servicio, una maniobra que consideran un intento de "desviar la atención de su propia política fiscal".
CEEES califica de "del todo injustificada" la actual presión regulatoria y recuerda que, de acuerdo con el último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicado el pasado 29 de mayo, el organismo regulador solo detectó comportamientos anómalos en 52 estaciones de servicio de las 10.500 analizadas en todo el territorio nacional. Esto supone, según destaca la patronal, que el 99,51% del sector opera con un cumplimiento normativo "intachable".
La estimación de los técnicos de Hacienda sobre lo que puede subir la gasolina
El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) avisó de que llenar mañana el depósito del coche será más caro en todos los sentidos, con las siguientes estimaciones:
- 7,88 euros más caro si se reposta gasolina 98.
- 5,17 euros más si se llena con gasolina 95.
- 1,62 euros más con gasóleo de automoción.
Según informó Gestha, sus estimaciones con el nuevo real decreto ley para hacer frente a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio es que bajará el ahorro a 9,1 euros al llenar un depósito de 50 litros de gasolina o gasóleo en julio, a 6,05 euros en agosto y a 3,02 euros en septiembre, tras el fin de las rebajas fiscales generalizadas a los carburantes, como la reducción del IVA y la recuperación progresiva del Impuesto sobre los Hidrocarburos.
En todo caso, Gestha ve positivo que el esfuerzo presupuestario se concentre en ayudas directas a los sectores más expuestos, como el transporte y la agricultura, cuya evolución de costes tiene una incidencia directa sobre los precios que soportan los ciudadanos. De hecho, señala que la experiencia previa demuestra que centrar los incentivos en el gasóleo profesional y agrícola permiten ahorros netos de hasta el 14% en el precio neto del gasóleo.
En este marco, los técnicos creen que el debate sobre la fiscalidad de los combustibles ha dado "un giro político" en línea con el criterio que Gestha viene defendiendo, pues llevan años advirtiendo de que las rebajas fiscales generalizadas a los carburantes son medidas "paliativas y poco eficientes", además de "regresivas", ya que terminan beneficiando proporcionalmente más a las rentas altas.
De hecho, recuerda que entre 2021 y 2024, el coste de estas ayudas superó los 53.300 millones de euros, una factura que los técnicos consideran excesiva y poco focalizada hacia quienes realmente deberían recibirla, además de enviar un mensaje contradictorio a los ciudadanos con los objetivos de descarbonización de la economía.

