Sucesos

Un móvil, restos de sangre y una sierra apuntan al detenido por el crimen de Yesa

El análisis del teléfono móvil del detenido, los restos de sangre hallados en la vivienda que compartía con la víctima y la compra de una sierra de sable figuran entre los principales indicios recabados por la Guardia Civil y la Policía Foral de Navarra contra el presunto autor del crimen del hombre descuartizado cuyos restos aparecieron en el embalse de Yesa, en el término municipal de Sigüés (Zaragoza).

Onda Cero Navarra

Pamplona / Iruña |

Vídeo explicativo sobre el crimen de Yesa
Vídeo explicativo con la reconstrucción de los hechos y la investigación realizada por Guardia Civil y Policía Foral | Guardia Civil

El juez titular del tribunal número 1 de primera instancia de Ejea de los Caballeros, que dirige la investigación, tomó declaración este jueves al supuesto homicida, detenido en Pamplona el pasado día 8, acordó su ingreso en prisión provisional sin fianza y levantó el secreto de las actuaciones.

El arrestado, compañero de piso de la víctima en Pamplona, está investigado por los delitos de asesinato, profanación y ocultación de cadáver, sabotaje de equipos informáticos y abandono de animales, según una información conjunta de la Guardia Civil y la Policía Foral.

Agentes de ambos cuerpos lo detuvieron en el barrio de La Milagrosa cuando salía de su domicilio para pasear a sus perros, después de una investigación conjunta que ha permitido localizar restos de sangre de la víctima en la vivienda que ambos compartían y reconstruir algunos de los movimientos del sospechoso en los días posteriores a la muerte.

Los restos fueron encontrados el 4 de agosto por un bañista que alertó al 112 de la presencia en la orilla de lo que parecían ser partes de un cuerpo humano.

Según informa la Guardia Civil, los investigadores constataron que el supuesto homicida era una persona conflictiva, con antecedentes por amenazas a vecinos, y comprobaron la existencia de denuncias cruzadas entre el detenido y la víctima, con intervenciones policiales por discusiones en el domicilio que compartían.

El 8 de agosto, la Guardia Civil solicitó autorización judicial para registrar la vivienda, donde los agentes encontraron evidentes signos de una limpieza reciente, especialmente en el baño, como varios botes de lejía usados.

Sin embargo, los especialistas localizaron pequeñas gotas de sangre en puntos poco habituales, como el techo y una pared, sangre que se determinó después que tenía el mismo perfil genético que los restos recuperados en Yesa. También comprobaron que las cámaras instaladas en el interior de la vivienda habían sido desconectadas. Los investigadores permitieron además detectar la compra, días antes de los hechos, de una sierra de sable en un supermercado próximo al domicilio. Aunque la sierra no ha sido localizada aún, los forenses determinaron que las características de los cortes observados en los restos podrían ser compatibles con una herramienta de este tipo.

El análisis del teléfono móvil del sospechoso reveló asimismo búsquedas relacionadas con el seccionamiento de carne mediante herramientas cortantes, el estrangulamiento con bridas y el crimen cometido en Tailandia por Daniel Sancho contra Edwin Arrieta.