Seguridad ciudadana

Desmantelada una red asentada en la provincia que robaba artículos en aeropuertos europeos, también en Lavacolla, para venderlos en Reino Unido

El 'Clan Preda', acusado de 24 delitos y asentado en A Coruña, Reino Unido y Rumanía, llegó a blanquear casi 5 millones

Ramón Castro

Santiago de Compostela |

Desmantelada una red asentada en la provincia que robaba artículos en aeropuertos europeos, también en Lavacolla, para venderlos en Reino Unido
Desmantelada una red asentada en la provincia que robaba artículos en aeropuertos europeos, también en Lavacolla, para venderlos en Reino Unido | Guardia Civil

Agentes de la Guardia Civil de la Sección Fiscal y Fronteras de los aeropuertos de Tenerife Sur y Santiago-Rosalía de Castro (A Coruña), en colaboración con el Servicio de Vigilancia Aduanera de A Coruña, han desarticulado una organización criminal conocida internacionalmente como 'Clan Preda', con base en A Coruña y ramificaciones en Reino Unido y Rumanía. La operación se ha saldado con la detención de 11 personas de nacionalidad rumana, argelina y maliense.

A los arrestados se les atribuyen un total de 24 delitos, entre ellos pertenencia a organización criminal, hurto continuado, contrabando de productos estancados, falsedad documental y blanqueo de capitales. Según la investigación, la red habría estado operando al menos desde 2019, obteniendo importantes beneficios económicos mediante estas actividades ilícitas.

Las pesquisas, iniciadas a principios de 2025 y desarrolladas en coordinación con Europol, la Policía Judicial de Portugal, la Policía de Rumanía y las autoridades aduaneras del Reino Unido, permitieron localizar los principales núcleos de actividad de la organización en Canarias, A Coruña, Manchester y Luton, además de desmantelar por completo su estructura delictiva.

La organización tenía perfectamente repartidas las funciones entre sus integrantes. Mientras unos realizaban labores de vigilancia y distracción del personal, otros se encargaban de sustraer perfumes y productos de tabaco en distintos aeropuertos, utilizando métodos de ocultación para dificultar su detección.

Posteriormente, el tabaco robado era trasladado por vía aérea al Reino Unido, donde su valor aumentaba considerablemente antes de ser distribuido de forma ilegal para su venta en distintos puntos de Inglaterra, principalmente a través de bazares regentados por ciudadanos kurdos y pakistaníes.

Durante la operación también se localizaron varios almacenes clandestinos en Inglaterra. La investigación permitió acreditar que la mercancía de contrabando —perfumes y tabaco— procedía de robos y hurtos cometidos en los aeropuertos de Amberes (Bélgica), Lisboa y Oporto (Portugal), así como en Tenerife Sur, Palma de Mallorca, Alicante, Barcelona, Valencia y Santiago de Compostela.

Además, la organización había desarrollado una compleja estructura de blanqueo de capitales mediante la creación de sociedades dedicadas, aparentemente, a la compraventa de vehículos de segunda mano. Estas empresas carecían de una actividad empresarial real y servían para canalizar grandes cantidades de dinero en efectivo e introducirlo en el circuito legal, recurriendo con frecuencia al denominado método del "pitufeo" o "smurfing".

Con autorización judicial se practicaron tres registros: uno en una vivienda de Teo y dos en naves industriales de Padrón, ambos municipios de la provincia de A Coruña. En estos dispositivos fueron detenidos los principales responsables de la organización.

Durante los registros se intervinieron numerosos teléfonos móviles, dinero fraccionado en distintas divisas, un lingote y diversas piezas de oro, una importante cantidad de tabaco y abundante documentación de interés para la investigación.

Bloqueo de cuentas y patrimonio

Como parte de la operación se ordenó el bloqueo de 13 cuentas bancarias en España. Asimismo, mediante una Orden Europea de Investigación, se solicitó el bloqueo de otras 12 cuentas en Lituania y 24 en Rumanía.

El análisis de los movimientos bancarios permitió identificar ocho sociedades instrumentales dedicadas a la compraventa de vehículos usados. Estas empresas eran creadas de forma sucesiva y en cascada con el objetivo de dificultar la trazabilidad del dinero y eludir los controles de la Agencia Tributaria. Según los investigadores, la trama habría blanqueado más de 4,8 millones de euros.

En la fase final de la operación se incautaron 2.221 cartones de tabaco, más de 109 kilos de picadura de tabaco, 2.735 euros, 985 libras esterlinas, un lingote de oro, 42 vehículos y otros 51 automóviles sobre los que se acordó un embargo preventivo inscrito en el Registro de Bienes Muebles.