El comandante de la UME Manuel Párraga, que estuvo presente en el Cecopi celebrado la tarde de la dana, ha declarado este miércoles como testigo ante la jueza de Catarroja que en aquel centro de coordinación de la emergencia "mandaba la consellera -Salomé Pradas-" y que cuando llegó Carlos Mazón no le dio la impresión de que tomase ninguna decisión.
Según han revelado fuentes presentes en la declaración, este testigo ha señalado que no tuvo la impresión de que el expresident de la Generalitat estuviese al mando de la emergencia el 29 de octubre de 2024, sino que "hizo alguna pregunta cuando llegó, nada más" y que, durante toda la tarde "mandó la consellera" entonces de Justicia e Interior, Salomé Pradas.
A preguntas de la jueza instructora ha indicado que a las 17 horas del 29 de octubre de 2024, cuando la UME se dirigía hacia la zona de Utiel-Requena, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) informó sobre el "caudal inusual" en la presa de Forata.
Tras esta alerta, desde el Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado) se trató de llamar a los alcaldes de los municipios que podían resultar afectados, pero no había cobertura y fue cuando se decidió enviar a la Guardia Civil. También fue en este momento, según ha asegurado, cuando se empezó a pensar en avisar a la población.
Alrededor de las 19 horas, siempre según el testimonio de este testigo, fue el máximo responsable de los bomberos del Consorcio Provincial de Valencia, José Miguel Basset, quien advirtió sobre las consecuencias de un mensaje a la población e insistió en la necesidad de no generar pánico que abocase en una estampida "peor que lo que produciría la presa de Forata". Fue también en este momento cuando el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, instó a los presentes a "enviar el mensaje de una puta vez". El texto definitivo del mensaje de alerta -que llegó a la población a las 20:11 horas- fue leído por el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, en voz alta a los presentes. "La consellera preguntó si estábamos de acuerdo, todos asentimos", ha asegurado.
Ha revelado también que en el Cecopi no se expuso ninguna duda jurídica sobre posibles medidas de evacuación o confinamiento y que la consellera entraba y salía del cuarto donde se celebraba el Cecopi, al igual que el testigo. Según este mando de la UME, cuando se tuvo confirmación de la primera víctima mortal Mazón ya había llegado al Cecopi, es decir, que fue después de las 20:28 horas del 29 de octubre de 2024.
Tras conocer el contenido de esta declaración, fuentes cercanas a la exconsellera Salomé Pradas han destacado que este testigo ha "confirmado" que en el Cecopi no se mencionó en toda la tarde el barranco del Poyo ni la pasarela de Picanya que se llevó la riada y que constituye una de las imágenes más icónicas de aquella jornada.
También han destacado las referencias al desconocimiento que había en la sala del Cecopi respecto de las llamadas que se recibían en el 112 y respecto del hecho de la retirada de los bomberos forestales de las labores de vigilancia de los cauces.

