La empresa que gestiona la Piscina Valencia será, casi con toda seguridad, la que se encargue también de explotar durante los próximos 25 años el complejo deportivo-cultural de Abastos. Según ha sabido Onda Cero, los técnicos municipales del área de Contratación han dado por buena la oferta presentada por esta empresa, que fue la única de las tres que aceptó la invitación del consistorio para participar en la licitación del contrato. Si no surgen contratiempos, el gobierno local ratificará la adjudicación en las próximas semanas
El actual contrato de gestión del complejo municipal de Abastos lleva años caducado, lo que ha generado una progresiva degradación de las instalaciones. Por eso la nueva empresa gestora deberá invertir alrededor de 9 millones de euros para solucionar las deficiencias que presentan el polideportivo y la piscina, a cambio de explotar el complejo.
El contrato tiene un valor estimado de casi 102 millones de euros. No obstante, al tratarse de una concesión de servicios no conlleva gasto, ya que la empresa que se haga cargo deberá ingresar al Ayuntamiento un canon fijo y otro variable.
Negociación restringida
El consistorio puso en marcha el verano pasado este proceso de licitación a través de la fórmula de “procedimiento restringido”, mediante la cual se invita a un reducido número de empresas a presentar ofertas. El gobierno municipal ofreció participar a tres mercantiles.
Una de ellas era Gestión y Dinamización de Espacios Deportivos, propietaria de la red de gimnasios ‘Ágora’. La segunda de las empresas a las que se dirigió Ayuntamiento fue la gallega Sidecu, precisamente la actual gestora de Abastos y también de la piscina municipal de Aiora. Pero finalmente la única que aceptó participar fue Demmero Group 21, que opera la marca ‘Suma’ y tiene su sede en Alboraia. Actualmente gestiona, entre otras instalaciones, la Piscina Valencia.
Desde hace unos meses el Ayuntamiento tiene en marcha la rehabilitación exterior de este antiguo mercado, que estará acabada a mediados de este año. Una inversión cercana a los dos millones de euros que devolverá todo su esplendor a este recinto modernista obra del arquitecto Javier Goerlich. El edificio está catalogado como Bien de Relevancia Local (BRL) y constituye un ejemplo significativo de arquitectura racionalista en la ciudad.

