La Coordinadora Valenciana de ONGD alerta, con motivo del día de las Personas Cooperantes, del aumento de las restricciones a las entidades y la caída de su financiación. Unas medidas que aseguran están debilitando su capacidad para defender derechos y acompañar comunidades.
Reiteran que también les está perjudicando el cierre progresivo del espacio para la participación de la sociedad civil y el avance de las políticas y discursos contrarios a la solidaridad. Según la cooperante valenciana, Llanos Rodríguez, estos cambios complican su labor por ejemplo en zonas de Oriente Medio o Latinoamérica.
Entre otras medidas reclaman a las administraciones que reviertan los recortes, que protejan a las personas cooperantes y que sitúen los derechos humanos y la solidaridad internacional en el centro de las políticas públicas.

