Si te encanta el pan esponjoso, los fiambres de calidad y el auténtico sabor italiano, probablemente ya hayas oído hablar de Focacceria Mercat. Y si aún no, estas son unas cuantas razones para que corras a probarla.
La propuesta comenzó frente al Mercado Central de Valencia (Calle Ercilla, 15), en un local pequeño pero lleno de carácter, donde cada focaccia se elabora de forma artesanal cada día. Tras su primer año de éxito, los socios Toni Martínez y André Rocha han abierto su segundo local en pleno barrio de Cánovas (Calle Císcar, 3), esta vez con mesas y una carta más extensa, para que los amantes de la focaccia puedan disfrutarla también allí.
De trastero a templo de la focaccia
Lo que empezó como un pequeño local contiguo al Horno Alfonso Martínez se ha convertido en un fenómeno gastronómico. Sin mesas ni sillas, solo un mostrador con productos frescos y un obrador donde elaboran cada día el pan, el primer local de Mercat, frente al Mercado Central, celebró recientemente su primer aniversario.

Toni y André: el dúo que une tradición y talento
Detrás del proyecto están los socios valencianos André Rocha y Toni Martínez. André, criado entre quesos y pasta en la familia que gestiona La Lambrusquería, cambió los tribunales por el horno tras un viaje a Asia que le cambió la vida. Toni, por su parte, estudió Diseño de Interiores pero creció rodeado de pan y dulces en el Horno Alfonso Martínez, fundado en 1886. Juntos decidieron mezclar tradición familiar y espíritu emprendedor.
“Nuestra idea siempre fue un negocio de barrio, para la gente del barrio, con productos de máxima calidad”, explica André en la entrevista que acompaña este artículo.

Cánovas: más que un take-away
El segundo local, en la calle Císcar, 3, ofrece una experiencia diferente: mesas para disfrutar con calma y una carta más extensa. Además de las diez focaccias clásicas (con ingredientes que van desde la burrata hasta la longaniza de Alcácer), se pueden probar entrantes como parmigiana, polpette y tablas de fiambres y quesos italianos. Para el postre, pizza de Nocciola, tiramisú o panna cotta con crema de pistacho prometen un final dulce.

El sabor que conquista
Entre todas las opciones, la favorita de los clientes es la tradicional de mortadela, burrata, pistacho y queso. Toni y André aseguran que la gente repite, y no les importa esperar media hora: “Si haces las cosas bien, la gente vuelve”, comenta Toni entre risas.
Si quieres conocer más sobre cómo surgió este proyecto y escuchar las anécdotas de los socios, dale al play y no te pierdas la entrevista completa con Toni y André.

