La gestión sostenible del agua y la búsqueda de materiales más respetuosos con el medio ambiente son dos de los grandes retos que afronta Europa. La creciente presión sobre los recursos hídricos, agravada por los episodios de sequía cada vez más frecuentes, obliga a desarrollar soluciones innovadoras capaces de mejorar el almacenamiento y la disponibilidad de agua en diferentes territorios. En este contexto nace TARPAULIFE, un proyecto europeo financiado por el Programa LIFE que trabaja en el desarrollo de una nueva generación de tejidos técnicos recubiertos con poliolefinas capaces de sustituir al PVC en aplicaciones de gran tamaño. El objetivo es conseguir materiales con prestaciones equivalentes en resistencia, flexibilidad e impermeabilidad, pero que presenten mayores posibilidades de reciclado y un menor impacto ambiental.
Actualmente, gran parte de las lonas utilizadas en aplicaciones industriales se fabrican a partir de tejidos de poliéster recubiertos con PVC. Este material ofrece muy buenas prestaciones técnicas y un coste competitivo, razón por la que se ha convertido en la solución predominante durante décadas. Sin embargo, el reciclado de estas aplicaciones sigue suponiendo un importante reto desde el punto de vista medioambiental, ya que no existen soluciones comerciales ampliamente implantadas para gestionar este tipo de residuos a gran escala.
Para dar respuesta a esta situación, TARPAULIFE pretende demostrar la viabilidad industrial de tejidos recubiertos con poliolefinas, como el polietileno o el polipropileno, capaces de competir con el PVC tanto en coste como en prestaciones. El proyecto contempla además la puesta en marcha de una instalación industrial para fabricar este tipo de materiales, con una capacidad prevista de producción de 250.000 metros cuadrados anuales tras la finalización del proyecto.

Una solución para mejorar la gestión del agua
Una de las principales aplicaciones previstas para estos nuevos materiales es la fabricación de grandes estructuras flexibles destinadas al almacenamiento de agua dulce. Estas soluciones permitirán disponer de reservas de agua en ubicaciones donde existan problemas de abastecimiento, estrés hídrico o necesidades temporales de almacenamiento.
El proyecto contempla la fabricación y validación de dos demostradores de 2.500 metros cúbicos fabricados con los nuevos tejidos desarrollados. Estas pruebas permitirán verificar el comportamiento del material en condiciones reales y evaluar tanto sus prestaciones técnicas como sus beneficios ambientales.
Más allá de la aplicación relacionada con el agua, TARPAULIFE también estudia la replicación de la tecnología desarrollada en otros sectores donde actualmente se emplean tejidos recubiertos con PVC, como las lonas para transporte por carretera o las cubiertas utilizadas para la protección de glaciares. Esto permitiría extender los beneficios ambientales de la innovación a mercados muy diversos.
Economía circular y reducción del impacto ambiental
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su contribución a la economía circular. La sustitución progresiva de materiales difíciles de reciclar por alternativas basadas en poliolefinas podría facilitar una gestión más eficiente del final de vida de estos productos y reducir significativamente el volumen de residuos destinados a valorización energética o eliminación.
Las previsiones del proyecto estiman que esta solución podría evitar la incineración de más de 2.000 toneladas de PVC y reducir las emisiones asociadas, al tiempo que facilitaría la producción de aplicaciones industriales más sostenibles. Además, el proyecto incluye estudios de análisis de ciclo de vida y de costes para cuantificar de forma objetiva las ventajas ambientales y económicas de las nuevas soluciones desarrolladas.
Asimismo, como parte de las actividades de difusión del proyecto, TARPAULIFE celebrará su primer workshop abierto a grupos de interés en el marco de VIII Edición de la Jornada Plásticos y Economía Circular - Competir Desde la Sostenibilidad, organizada por AIMPLAS junto con ANAIP y Plastics Europe. Este encuentro que tendrá lugar el próximo 19 de noviembre en Valencia, permitirá presentar los avances alcanzados hasta la fecha, fomentar el intercambio de conocimientos con representantes de la industria, la investigación y las administraciones públicas, y debatir sobre el papel de los materiales sostenibles y la economía circular en aplicaciones de alto valor añadido.

Innovación europea con participación de AIMPLAS
El proyecto reúne a siete socios de Bélgica, Italia, España y Dinamarca que cubren toda la cadena de valor necesaria para convertir esta innovación en una realidad industrial. Coordinado por RINA, que además lidera actividades relacionadas con el diseño, la validación tecnológica y la estrategia de explotación de los resultados, TARPAULIFE cuenta con la participación de AIMPLAS, especializado en materiales plásticos, sostenibilidad y validación tecnológica; SIOEN Industries, responsable de la producción industrial de los nuevos tejidos recubiertos con poliolefinas;
Covertarp, encargada de la fabricación y ensamblaje de los prototipos de bolsas de agua; ZIPLAST, responsable de las cremalleras estancas y del desarrollo asociado al concepto modular de las bolsas de agua; Giovanardi, especializada en tejidos técnicos; y NOWA, centrada en la sostenibilidad, la evaluación ambiental y la replicabilidad de los resultados.
En un escenario marcado por el cambio climático y la creciente necesidad de optimizar el uso del agua, proyectos como TARPAULIFE demuestran cómo la innovación en materiales puede convertirse en una herramienta clave para afrontar algunos de los grandes desafíos del futuro.

