Agentes de la Policía Nacional han detenido en la localidad de Benidorm, a un varón de 43 años de edad, como presunto autor de quince delitos de hurto cometidos en diferentes hoteles de la localidad benidormense. El detenido entraba en los comedores en horario de desayuno y sustraía los bolsos, teléfonos o carteras de los clientes de los hoteles mediante la modalidad de hurtos al descuido.
La investigación se inició tras el análisis de una serie de denuncias interpuestas en las que los perjudicados relataban un mismo modo de actuación. Todas ellas, indicaban que mientras se encontraban desayunando en los comedores de distintos hoteles, dejaban sus bolsos colgados en el respaldo de la silla y, al levantarse unos instantes para servirse el desayuno, comprobaban a su regreso que sus pertenencias habían desaparecido.
Las pesquisas policiales permitieron determinar que el presunto autor seleccionaba previamente a sus víctimas desde la zona exterior de los comedores. Una vez detectada una oportunidad, accedía al interior del establecimiento y se dirigía hasta la mesa elegida.
Tras aprovechar el momento en que la víctima se ausentaba, se situaba junto al respaldo de la silla y, utilizando una prenda de vestir a modo de “muleta” para ocultar sus movimientos, sustraía el bolso sin levantar sospechas, abandonando posteriormente el lugar con los efectos ocultos bajo la citada prenda.
Como consecuencia de las gestiones de investigación realizadas, los agentes lograron identificar al presunto responsable de los hechos y tras establecer un dispositivo policial fue localizado y detenido por su autoría en quince hechos delictivos cometidos mediante la modalidad de hurtos al descuido.
El detenido, tras la práctica de las diligencias policiales, ha sido puesto a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de la localidad de Benidorm.
Consejos de prevención
La Policía Nacional recuerda la importancia de no perder de vista los efectos personales en lugares concurridos y recomienda mantener bolsos, carteras y teléfonos móviles siempre bajo supervisión, evitando dejarlos colgados en el respaldo de las sillas o alejados de la vista, especialmente en establecimientos con gran afluencia de personas.

