Una infraestructura esencial que va mucho más allá de evacuar aguas residuales. Una red en buen estado permite que el agua llegue correctamente a la depuradora, donde se trata antes de devolverse al medio o reutilizarse como agua regenerada.
Todo ello es clave para la sostenibilidad hídrica y para cumplir con las exigencias ambientales europeas, cada vez más estrictas. "El alcantarillado es el sistema circulatorio de la ciudad: invisible, pero vital. Mantenerlo en buen estado es una responsabilidad compartida que requiere inversión constante, planificación y coordinación entre todas las partes implicadas. En Benidorm, trabajamos cada día para garantizar que este servicio esencial funcione con la máxima fiabilidad, protegiendo nuestro entorno y la calidad de vida de residentes y visitantes", afirma Ciriaco Clemente, gerente de Veolia en la ciudad de Benidorm.
Mantener esta red no es sencillo. El alcantarillado discurre bajo el subsuelo y cualquier intervención en una ciudad consolidada implica obras complejas, con afecciones al tráfico, al comercio o a la movilidad. Aun así, son actuaciones imprescindibles para evitar averías mayores y garantizar el correcto funcionamiento del sistema.

