La Policía Nacional ha detenido en Elche y Orihuela a dos hombres que están acusados de intentar robar 30.000 euros a un comercial de una empresa de alimentación, intimidándole con una pistola.
Según ha desvelado por medio de un comunicado el Cuerpo Nacional de la Policía, los hechos tuvieron lugar tras un desplazamiento realizado por el comercial y su esposa desde Murcia a Crevillent, donde iban a cobrar en metálico una factura de 30.000 euros, correspondiente a la venta de una máquina destinada a la fabricación de helados. Una vez finalizada la operación comercial, y de vuelta a Murcia mientras circulaban por una carretera nacional a la altura de Elche, su vehículo fue golpeado en la parte trasera por otro turismo.
Pensando que se trataba de un accidente de tráfico, las víctimas detuvieron el coche. Sin embargo, dicho vehículo se posicionó justo delante para impedirles continuar la marcha.
Del coche salieron los dos arrestados, que tienen edades de 39 y 42 años, portando uno de ellos el arma de fuego. De forma intimidatoria, rompieron una de las ventanillas traseras del vehículo, al tiempo que amenazaron a la pareja.
A pesar del impacto del momento, la pareja logró reaccionar rápidamente y huyó en su coche, desviándose hacia un centro comercial cercano. Aunque los atacantes intentaron seguirlos, no consiguieron interceptarlos.
Desde el inicio de la investigación se trabajó con la hipótesis de que el intento de robo no había sido fortuito por lo que las pesquisas se centraron en la persona que había efectuado el pago de la máquina, que era un intermediario que actuaba en nombre de un empresario extranjero que estaba interesado por maquinaria hostelera.
Llamó la atención de los agentes que el lugar del encuentro para el pago fuese modificado varias veces, así como que el referido intermediario insistiera en que el dinero fuera transportado en una bolsa específica facilitada por él mismo.
También se constató que justo en el momento del encuentro el intermediario recibió una llamada telefónica que podría haber servido para comunicar la posición exacta de las víctimas.
Por otro lado, el coche usado por los asaltantes fue localizado pocos días después en la localidad de San Isidro, oculto entre cañizos y parcialmente desguazado. Se trataba de un vehículo sustraído en la localidad de Pego, que circulaba con placas de matrícula duplicadas.
La investigación permitió establecer el vínculo directo entre el intermediario y los autores materiales del intento de robo. Uno de los sospechosos, conocedor de técnicas de autoprotección y con historial delictivo previo, fue localizado y arrestado en las inmediaciones de su domicilio, realizándose un registro en el mismo tras ser puesto a disposición del juzgado de guardia de Elche.
El otro implicado, que fue localizado y detenido un mes después tras una intensa investigación que lo cercó en Orihuela y pasó a disposición del juzgado de guardia de la localidad de la comarca del Vega Baja, en una investigación que continúa abierta.

