El alcalde de Vila-real, José Benlloch, y la vicealcaldesa, Maria Fajardo, han presentado el presupuesto municipal para 2026, que asciende a 66,8 millones de euros y que definen como “prudente, responsable y realista”. Las cuentas se plantean como el presupuesto del “renacimiento” de la ciudad, con el objetivo de consolidar la recuperación y reforzar los servicios públicos y el tejido económico local.
El documento se articula en torno a cuatro ejes: la modernización del Ayuntamiento, con mejoras en la plantilla y nuevos perfiles técnicos; la estabilidad económica, garantizando el pago de más de 8 millones en facturas pendientes; el apoyo a la ciudadanía y al comercio, con bonificaciones fiscales y ayudas cercanas a los 2 millones; y el refuerzo de los servicios públicos.
El equipo de gobierno subraya que el presupuesto responde a un contexto complejo, con dificultades en recursos humanos y la necesidad de garantizar la liquidez municipal. Además, contempla un incremento en subvenciones a entidades sociales y nuevas ayudas a colectivos vulnerables, reforzando la cohesión social.
Las cuentas también avanzan en la reducción de la deuda municipal, situada en el 36%, y prevén inversiones iniciales de más de 650.000 euros, entre ellas actuaciones urbanísticas y el impulso al servicio de bicicleta pública Vilabici.
Desde el ejecutivo local defienden que este presupuesto permitirá “mirar al futuro con esperanza” y seguir construyendo una ciudad más justa, sostenible y preparada para los próximos retos.

