Las altas temperaturas del verano favorecen la proliferación de bacterias en los alimentos y aumentan el riesgo de sufrir intoxicaciones alimentarias. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), más de la mitad de estos casos tienen su origen en alimentos preparados en el hogar.
Ante esta situación, especialistas de los hospitales Vithas de la Comunidad Valenciana advierten de que una manipulación o conservación inadecuada de los alimentos puede provocar desde molestias gastrointestinales leves hasta infecciones de mayor gravedad. Los niños, las personas mayores y quienes presentan un sistema inmunitario debilitado son los colectivos con mayor riesgo de sufrir complicaciones.
El doctor Fernando Baixauli, pediatra de Vithas Castellón y Vithas Valencia 9 de Octubre, destaca que la higiene de manos constituye una de las principales medidas para prevenir las intoxicaciones alimentarias. Por ello, recomienda lavarse las manos antes de comer o manipular alimentos y mantener limpias las superficies y los utensilios utilizados en la cocina.
Por su parte, la doctora Giselle Aldacur, pediatra del Centro Médico Vithas Alzira, señala que muchas intoxicaciones tienen su origen en pequeños descuidos cotidianos, como romper la cadena de frío o mantener durante demasiado tiempo los alimentos cocinados a temperatura ambiente.
Los especialistas aconsejan refrigerar rápidamente los productos perecederos y evitar su exposición prolongada al calor, especialmente durante excursiones, jornadas en la playa, visitas a piscinas o comidas al aire libre.
Asimismo, recomiendan evitar el consumo de carne, pescado y huevos crudos o poco cocinados, conservar correctamente los alimentos que necesitan refrigeración y separar los productos crudos de los ya cocinados para prevenir la contaminación cruzada. También recuerdan la importancia de lavar frutas y verduras con agua potable antes de su consumo.
La directora médica del Hospital Vithas Alicante y Vithas Medimar, la doctora María Jesús Cano, advierte de que durante los meses de verano aumentan las intoxicaciones relacionadas con alimentos preparados que permanecen demasiado tiempo fuera del frigorífico, una situación especialmente frecuente en comidas celebradas al aire libre.
En la misma línea, el doctor Koen Jerusalem, jefe de Medicina Interna del Hospital Vithas Valencia Turia, señala el incremento de las consultas por gastroenteritis e intoxicaciones alimentarias durante los meses de calor. Según explica, los pacientes más vulnerables presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Los síntomas más habituales de una intoxicación alimentaria son diarrea, vómitos, náuseas, dolor abdominal, fiebre y debilidad general. Michelle Guevara, coordinadora de urgencias del Hospital Vithas Valencia Consuelo, recomienda acudir a un servicio de urgencias cuando los síntomas persisten, existe dificultad para ingerir o mantener líquidos o aparecen signos de deshidratación, especialmente en niños y personas mayores.
Entre las bacterias que pueden provocar estas infecciones se encuentran Salmonella, E. coli, Staphylococcus y Shigella. Por ello, los especialistas insisten en la necesidad de extremar las medidas de higiene y conservación de los alimentos durante el verano para reducir el riesgo de intoxicaciones y proteger especialmente a las personas más vulnerables.

