A la espera de que llegue un gran traspaso, algo que todavía no se ha concretado, el Villarreal continúa aumentando sus ingresos mediante distintas operaciones vinculadas al mercado. La última tiene como protagonista a Rodrigo Hernández, Rodri, cuyo fichaje por el Barcelona permitirá al club castellonense volver a obtener beneficios económicos casi diez años después de la salida del jugador.
El motivo es el denominado mecanismo de solidaridad de la FIFA, mediante el cual los clubes que participan en la formación de un futbolista reciben una parte de los ingresos generados por sus posteriores traspasos. En este caso, al Villarreal le corresponde el 2,5 % del valor de la operación. La normativa establece que el 5 % de cualquier transferencia se distribuya entre los clubes en los que el jugador se formó entre los 12 y los 23 años. Entre los 16 y los 23 años, la compensación es del 0,50 % por cada temporada.
Rodri se incorporó a la cantera del Villarreal en 2013, cuando tenía 17 años, procedente del Atlético de Madrid. Permaneció en el club hasta el verano de 2018, cuando salió con 22 años. Al haber completado cinco temporadas dentro del tramo de edad que contempla la mayor compensación, el Villarreal tiene derecho al 2,5 % del importe de su próxima venta.
Si el traspaso al Barcelona se concreta por 65 millones de euros fijos más otros 10 millones en variables, el club amarillo recibirá inicialmente 1.625.000 euros. En función de que se cumplan las condiciones de los variables, esa cantidad podría alcanzar los 1.875.000 euros.
Ya dejó cerca de 30 millones en el club

No es la primera vez que Rodri genera importantes ingresos para el Villarreal. En 2018, el club castellonense acordó su traspaso al Atlético de Madrid por 20 millones de euros fijos, además de otros cinco en variables. Asimismo, el presidente Fernando Roig se aseguró un 10 % de la plusvalía obtenida en una futura venta del centrocampista.
Ese acuerdo volvió a beneficiar al Villarreal apenas un año después, cuando el Atlético traspasó al jugador al Manchester City. El conjunto inglés abonó los 70 millones de euros correspondientes a su cláusula de rescisión. Al descontar los 20 millones que había pagado inicialmente el Atlético, la plusvalía quedó fijada en 50 millones. El 10 % reservado por el Villarreal supuso entonces unos cinco millones de euros netos.
A esa cantidad hubo que añadir la compensación correspondiente a los derechos de formación. El 2,5 % de los 70 millones abonados por el City representó otros 1,75 millones de euros para las arcas del Villarreal.
En total, aquella operación reportó al club más de 6,75 millones de euros, pese a que Rodri ya no pertenecía a la plantilla amarilla. Con su posible llegada al Barcelona, el centrocampista volverá a dejar un nuevo ingreso en las cuentas del Villarreal.

