La Generalitat Valenciana ha desbloqueado el proyecto de construcción de una nueva rotonda en la CV-50, a la altura del límite entre los términos municipales de Carcaixent y Alzira, con el objetivo de reducir la elevada peligrosidad de la actual intersección.
La obra, que cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros, comenzará en el último trimestre de 2025 y tiene un plazo de ejecución de un año. Según el conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, esta actuación permitirá mejorar el acceso a urbanizaciones, centros educativos, instalaciones sanitarias y zonas agrícolas.
Durante su visita a la zona junto a la alcaldesa de Carcaixent, Carolina Almiñana, el conseller ha subrayado que la glorieta tendrá cerca de 50 metros de diámetro, contará con alumbrado perimetral y se integrará en el entorno respetando la topografía del barranco de l’Estret. La alcaldesa, por su parte, ha celebrado este avance como una solución a un “punto negro” que llevaba años poniendo en riesgo a conductores y peatones.
