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En el Foro Internacional de Recepción e Integración de Refugiados

Puigdemont y Colau reafirman la voluntad de acoger refugiados ante la "inoperancia" del Gobierno

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, han reafirmado este martes la voluntad de Catalunya y su capital de acoger refugiados como un reto que tiene una raíz democrática que emana de la ciudadanía ante la "inoperancia" del Gobierno central, que solo ha reubicado a 17 de las 17.000 personas que se comprometió a acoger, ha sostenido el líder del ejecutivo catalán.

Agencias | Madrid | 03/05/2016

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona / EFE

En la apertura en Barcelona del Foro Internacional de Recepción e Integración de Refugiados en la UE, en el que debatirán cerca de 40 personalidades internacionales, Colau ha acusado al Estado de ser uno de los principales obstáculos para la acogida, con una actuación "vergonzante, inadmisible e injustificable, no solo por inmoral, sino también por ilegal".

La portavoz de Acnur en España, María Jesús Vega, ha pedido que se fortalezca la cooperación entre administraciones y que, aunque la acogida sea competencia del Estado, se involucre más a las comunidades autónomas por su "rol esencial en la integración", dado que tienen competencias como sanidad y educación, y ha destacado las iniciativas muy loables de gobiernos locales.

El secretario general del Consell de Diplomàcia Pública de Catalunya (Diplocat), Albert Royo, ha señalado la vocación internacional de Catalunya y su voluntad de acogida, como anfitriona de un foro en el que políticos, expertos y representantes de instituciones intercambiarán durante nueve horas puntos de vista sobre buenas practicas de acogida, y sobre cómo desarrollar vías seguras para los migrantes.

Puigdemont ha apuntado que se trata de uno de los hitos tristes del siglo XXI que será recordado en la historia, una perspectiva ante la que Catalunya tiene que tener "una ambición sin límites, una ambición sin fronteras", con voluntad internacionalista y comprometida que contribuya a hacer un mundo más solidario y sostenible, a pesar de que el Estado central sea reacio a estas acciones.

El presidente catalán ha llamado al foro --que cerrará este martes el conseller de Relaciones Exteriores Raûl Romeva-- a ir a la raíz del problema y trabajar para la estabilización y pacificación del Sur del Mediterráneo, y ha destacado la necesidad de crear vías seguras, con una política de asilo común europea que reparta entre los 28 Estados la reubicación, con especial atención en la integración.

Ha recordado que Catalunya tiene experiencia como tierra de acogida, pero también como tierra de la que han salido refugiados, con el exilio de 200.000 personas posterior a la victoria militar en 1939 del ejército de Franco, por lo que ha apelado al compromiso moral catalán y ha reafirmado la voluntad de acoger 4.500 personas, de las que 1.800 pueden ser de forma inmediata.

Colau ha pedido que los gobiernos locales y autonómicos tengan acceso directo a los fondos europeos para la acogida: "Millones de euros que el Estado no utiliza, o utiliza sin transparencia", ya que no atiende a las personas que siguen llegando por otras vías, ha observado, y ha apuntado que en Barcelona han llegado 600 personas en tres meses, a pesar de que el Gobierno estatal no autorice la reubicación.

La alcaldesa ha pedido suprimir la diferencia entre inmigrantes económicos y refugiados, ya que "impide una política de integración y cohesión. Para poder pedirles las mismas obligaciones tienen que tener los mismos derechos", ha dicho, y ha asegurado que son personas que quieren trabajar y pagar impuestos, pero sin ser reconocidos como ciudadanos no pueden.

Colau ha deplorado las "políticas de 'bunkarización' de Europa", que vulnera los derechos humanos con el cierre de fronteras y el acuerdo de devoluciones en caliente a Turquía, que acaba agolpando a personas de forma caótica y desordenada en algunas ciudades, mientras otras están dispuestas una acogida que no llega, y siguen migrando personas huyendo del horror, la guerra y el terrorismo que horroriza a Europa cuando lo vive dentro de sus fronteras.