La regulación de los pisos turísticos sigue adelante pero con modificaciones. Si la Generalitat pretendía que sólo hubiera 10 viviendas de este tipo para cada 100 habitantes, ahora queda en manos de los ayuntamientos decidir el tope de estos establecimientos.
Otro cambio es el número de poblaciones afectadas. Serán 140, en vez de las 260 que pretendía inicialmente el Ejecutivo catalán. También se da más poder a los consistorios para regular este tipo de vivienda y recaudar la tasa turística. Y por último, las licencias de 5 años se prorrogarán automáticamente.
Se ha acabado la barra libre
La consejera de Territorio, Ester Capella, ha admitido que ésta no es su ley pero celebra que salga adelante. Asegura que “se ha acabado la barra libre” para la proliferación de los pisos turísticos.
Capella ha defendido que la norma garantiza un “derecho básico”. “La vivienda es para vivir y no para especular”, ha remachado la titular de Territorio.
La consejera también ha arremetido contra Junts per Catalunya por oponerse a la propuesta. “Junts va de la mano de la derecha y la derecha extrema”, ha lamentado Ester Capella.
Acusaciones de populismo contra la medida
Junts per Catalunya ha calificado de “populista” el proyecto de ley sobre viviendas turísticas. El diputado Joan Canadell ha advertido que las “decisiones populistas, sin analizar bien los datos, alejan a la ciudadanía de la política”.
La formación también ha cuestionado la motivación de la medida porque -ha augurado- “no solucionará el problema de la vivienda”, sino que “pone en riesgo la actividad económica en municipios turísticos, afecta a la autonomía municipal y crea inseguridad jurídica”.
Opiniones que son compartidas, en parte, por Vox, Ciutadans y el PP. Las tres formaciones han denunciado que “no se ha escuchado al sector turístico ni al mundo local”. Además, han criticado la falta de incentivos para el alquiler o que no se combata la ocupación ilegal.
PSC, CUP y Catalunya en Comú aplauden la medida
El PSC ha cambiado el sentido de su voto en el último momento después de introducir cambios en el redactado original que otorgan “competencia a los ayuntamientos”. En todo caso, los socialistas han advertido al Govern de los riesgos de “volver al texto original del decreto”.
La CUP y Catalunya en Comú se han felicitado por acabar con “la barra libre” de pisos turísticos y con “la perpetuidad de estas licencias”.

