Están casi al 60% de la máxima inundación

Las Tablas de Daimiel llegan ya a las 1.000 hectáreas encharcadas

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel alcanza actualmente en torno a 1.000 hectáreas inundadas, lo que supone cerca del 58 % de la superficie de las 1.750 hectáreas que son susceptibles de inundación, y podría igualar antes del viernes el máximo de lámina de agua registrado el pasado año, que llegó a ser de 1.100 hectáreas.

EFE | Onda Cero Ciudad Real

Ciudad Real |

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel alcanza actualmente en torno a 1.000 hectáreas inundadas, lo que supone cerca del 58 % de la superficie de las 1.750 hectáreas que son susceptibles de inundación, y podría igualar antes del viernes el máximo de lámina de agua registrado el pasado año, que llegó a ser de 1.100 hectáreas.

Así lo ha explicado este miércoles a EFE el director del parque nacional, Carlos Ruiz de la Hermosa, quien ha detallado que la evolución de la superficie anegada en los últimos meses muestra una tendencia claramente ascendente, ya que mientras que el 1 de diciembre de 2025 el parque contaba con 180 hectáreas inundadas; el 1 de enero de 2026 se alcanzaban las 306; el 1 de febrero, 428; el 16 de febrero, 855; y el 1 de marzo se situaba ya en torno a las 1.000-1.050 hectáreas.

"Estamos en unas mil hectáreas y en torno al 58 % de la cubeta inundada, que es un buen dato", ha subrayado el director, quien ha recordado que el máximo alcanzado en 2025 fue de unas 1.100 hectáreas.

En cuanto a niveles, la estación de Puente Navarro ha marcado este miércoles 605,61 metros, mientras que en la zona del Tablazo —considerada el corazón del parque— la lámina de agua alcanzaba los 60 centímetros.

El año pasado el máximo se situó en 605,66 metros en Puente Navarro y 66 centímetros en el Tablazo, cifras que, a su juicio, podrían alcanzarse "antes de que termine la semana".

Sobre este tema también se ha referido en Toledo la directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro, quien ha asegurado que "estamos ante una situación inédita en las Tablas de Daimiel, las lluvias han facilitado llegar a estos niveles y es el momento idóneo al inicio de la primavera que permitirá el desarrollo ecológico y del medio natural que tiene esta zona tan especial".

Aportes hídricos y caudales

Actualmente, los arroyos de Casablanca y Cañada del Gato han dejado de aportar agua tras semanas con caudales significativos, especialmente el primero, mientras que los arroyos de Madre Chica y el canal del río Gigüela continúan suministrando recursos, aunque con menor intensidad que en semanas anteriores.

Para Ruiz de la Hermosa, este es un gran dato, pese a que los registros de las estaciones de aforo del río Gigüela muestran cómo los caudales de agua que llegan a través del río van descendiendo conforme se acercan al parque, por lo que a su juicio queda demostrada la elevada tasa de infiltración que logra el canal del cauce del río.

El río Gigüela aporta 21,43 metros cúbicos por segundo en Villafranca de los Caballeros en la provincia de Toledo y cuando entra en la provincia de Ciudad Real, ya registra 6,44 metros cúbicos por segundo en Herencia y solo 1,80 en Villarrubia de los Ojos, que "a pesar de ser un cantidad mucho más reducida, es una cantidad significativa y está permitiendo una inundación muy favorable".

Según el director, que se ha mostrado prudente sobre la evolución de los aportes superficiales de agua al parque, el Gigüela podría seguir aportando agua al menos durante cuatro semanas más.

"Sin pillarme los dedos, yo creo que cuatro semanas más seguro", ha indicado, al tiempo que ha recordado que el año pasado, con caudales inferiores, el río mantuvo aportes durante casi dos meses y medio.

A diferencia del pasado ejercicio, cuando la inundación se produjo con la primavera ya iniciada, este año el parque encara esta estación con mejores condiciones hídricas, lo que podría favorecer los procesos ecológicos.

No obstante, Ruiz de la Hermosa ha insistido en la cautela y ha explicado que el actual contexto de abundancia de agua en numerosos humedales mediterráneos propiciará una mayor dispersión de las aves, que no tendrán la necesidad de concentrarse en Las Tablas.

Otro factor determinante será la respuesta de las praderas de plantas subacuáticas a la calidad del agua.

Según los análisis, es similar a la del año pasado, cuando aproximadamente el 50 % de la superficie inundada se cubrió de vegetación sumergida. Para que se repita ese escenario será necesario que aumente la temperatura del agua, ya que en estos momentos se mantiene fría y la reacción biológica aún es limitada.

Importante número de aves acuáticas

Entre ellas, 738 ejemplares de pato cuchara, cerca de 1.800 ánades frisos, 1.700 azulones, unos 2.000 cercetas comunes y 400 patos colorados, con previsión de aumento.

También se han contabilizado 764 porrones europeos y 60 porrones pardos, cifra que el director ha calificado de "muy interesante", así como 55 cercetas pardillas, especie catalogada en peligro de extinción y 15 ánades rabudos.

En cuanto a otras especies, destacan 3.354 fochas comunes y 93 zampullines cuellinegros. La semana pasada aún permanecían en el parque cerca de 2.000 grullas, aunque su marcha hacia las áreas de cría es inminente.

Ruiz de la Hermosa ha destacado especialmente la reciente observación de ejemplares de bigotudo, un ave ligada a los carrizales cuyas poblaciones están en regresión en los humedales mediterráneos.

"Ha sido una grata sorpresa", ha afirmado, al tratarse de una especie que llevaba años sin detectarse en el parque.

Client Challenge

Pese a la dispersión prevista de aves por la abundancia generalizada de agua, el director ha considerado que el punto de partida —con mil hectáreas inundadas a comienzos de marzo— es positivo para afrontar la primavera, siempre dentro de la incertidumbre que caracteriza la dinámica de este humedal