La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha presentado una nueva rebaja de impuestos que se recogerán en el proyecto de Ley de Medidas Fiscales y Administrativas que el Gobierno de Buruaga aprobará, junto al proyecto de Presupuestos Generales de Cantabria para el año 2027, el próximo viernes.
El Gobierno deflactará el 5% de la tarifa autonómica del IRPF para que "la inflación no se coma el salario de los cántabros”, según ha defendido. La medida beneficiará a los más de 246.000 contribuyentes cántabros y supondrá un ahorro estimado de 25,2 millones de euros. Así, por ejemplo, en la tarifa autonómica implicará que el primer tramo que tributa a un 8,5% y se aplica a las rentas hasta 13.000 euros, pasará a aplicarse a rentas de hasta 13.650 euros.
En el caso de los mínimos personales y familiares, se elevan un 5% las cantidades exentas, y deflactar las deducciones supone que se amplían las cantidades que no tributan en las 84.000 deducciones que se aplican a los cántabros en cada ejercicio, elevando además el límite de renta en un 5%, con lo que 9.000 contribuyentes más podrán beneficiarse de deducciones como las de gastos por enfermedad, para el fomento de ejercicio y la práctica deportiva, o la que se aplica por abrir una cuenta vivienda.
El segundo bloque de incentivos fiscales, según ha detallado la presidenta, va destinado a “dar más facilidades a más personas”, sobre todo a los jóvenes, para acceder a una vivienda.
Por eso, se eleva de 36 a 40 años la edad límite para aplicar las deducciones por arrendamiento de vivienda habitual, por adquisición de vivienda y por las aportaciones a la cuenta vivienda y, además, se refuerzan las deducciones para que “quien esté ahorrando para comprar su vivienda y quien la adquiera, tenga un beneficio fiscal, con un aumento de la cantidad deducible hasta los 1.500 euros durante un periodo de 10 años”.
A todo ello, se suma un tercer bloque de medidas con el objetivo, según ha asegurado la presidenta, de “acelerar la inversión y el crecimiento empresarial”.
Para ello, el Gobierno ha previsto actuar sobre el IRPF y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. En el primero de ellos, se duplica el porcentaje de deducción, que pasa del 15 al 30%, por inversión en nuevas empresas con un límite de 6.000 euros, y se elevará hasta el 45% y los 9.000 euros, cuando se trate de pequeñas y medianas empresas innovadoras o empresas participadas por universidades y organismos de investigación.
Además, el Gobierno reforzará las deducciones hasta un 40% de los gastos por traslado y permanencia de nuevos residentes en Cantabria con un máximo de 5.000 euros, cuando sea menor de 36 años, retornado o pertenezca a perfiles vinculados a sectores prioritarios, como innovación, empresas de base tecnológica o proyectos empresariales estratégicos.
“Se trata de competir también fiscalmente para atraer y retener talento”, ha señalado la presidenta, que también ha explicado los cambios en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, donde se crea un tipo reducido del 7% a “quienes inviertan, crean empleo y mantengan su compromiso con Cantabria”.
Así, este nuevo tipo se aplicará a la compra de inmuebles destinados a usos productivos en polígonos industriales, parques empresariales o centros tecnológicos siempre que el empresario mantenga la actividad y el domicilio fiscal en Cantabria durante cinco años y que incremente su plantilla y la mantenga durante al menos tres años. “Porque así es como se atraen empresas”, ha asegurado la presidenta.
También se aplicará el tipo reducido del 7% a la compra de inmuebles para el inicio de una nueva actividad económica en Cantabria si ésta se mantiene durante 5 años y se contrata al menos a un trabajador a jornada completa, y a los adquiridos por beneficiarios de ayudas al autoempleo. “Porque así se apoya a los emprendedores y autónomos”, ha afirmado.
La presidenta ha explicado que esta medida se extenderá también a los inmuebles incluidos en la transmisión de empresas individuales o negocios profesionales, “una medida fundamental de arraigo empresarial para proteger la continuidad de la empresa familiar e impulsar el relevo generacional en los negocios”.
Además, enlaza con la apuesta del Gobierno por ‘la Cantabria rural’ –“jamás ha existido una apuesta igual”, ha asegurado Buruaga- aplicando un tipo reducido del 4% cuando el inmueble se encuentre en alguno de los municipios afectados por riesgo de despoblamiento. También se extiende a las transmisiones de fincas rústicas afectas a explotaciones forestales activas “para fortalecer un sector con gran potencial en la comunidad”.
Finalmente, la reforma fiscal diseñada por el Ejecutivo incluye tres nuevas deducciones: una nueva para gastos en residencias 24 horas y centros de día a personas mayores de 65 años, que no perciban prestaciones para la misma finalidad del sistema de atención a la dependencia; otra deducción por los gastos ejecutados para la prevención de incendios por parte de los propietarios de terrenos forestales, y una nueva “para hacer justicia en Cantabria con las personas afectadas por la talidomida en España durante el periodo 1950 y 1985”.

