FÚTBOL | OPINIÓN

Ibuprofeno

⚽ Un gol de Jesé corta la mala racha de la UD Las Palmas

David Ojeda | Aleix Valero

Canarias |

Jesé tras marcar al filial de la Real Sociedad

Por Román Pérez González,

Te duele la boca y te tomas una pastilla para mejorar, pero no vas al dentista. Tienes un examen, un lío de papeles por arreglar, pero estás con el móvil y no empiezas a desentrañar todo el tinglado. Sabes la teoría, lo que hay que hacer pero no te pones, no tratas de arreglar la gotita que se sale de la tubería de debajo del grifo, cierras la puertita del mueble de la cocina y miras para otro lado porque pusiste un balde debajo, tienes una enfermedad que te corroe, pero no te pones en manos de la ciencia. No escuchas los consejos, casi súplicas, de la gente que te quiere y se desvive por ti.

La victoria ante la Real B es todo esto. Un ibuprofeno que intenta y no consigue disimular todas las carencias, todos los males que arrastra la UD, está bien ese rato inicial en el que el dolor empieza a desaparecer y solo queda la sombra de la incomodidad; te relajas porque mitigas la molestia, pero no arreglas el problema. No solucionas nada. Tres puntitos, bien, claro, pero es una tirita mojada, una venda suelta, un yeso roto. La sensación de eventualidad de Juan Manuel sigue siendo obvia.

El histrionismo añejo sigue intacto -la mala educación, la falta de respeto, que siempre fueron parte de su marca siguen catorce años después siendo parte del equipaje y también son la demostración de que pese a que haya pasado tanto tiempo la UD sigue necesitando chocar contra el mismo árbol. Sigue teniendo que recurrir a Juan Manuel para que por su amor al equipo, esto es indiscutible, trate de solucionar por cuatro perras -lo económico siempre es clave en cada decisión- todos los errores en cadena del verano. Con el cambio Juan Manuel señala a Bonfanti y con la actitud posterior se señala a sí mismo; por eso siempre fue emergencia y nunca faro, foco, por eso hubo rebeliones, por eso, por ejemplo, Darino se quedó a gusto esta semana hablando de él.

La Real B es un laboratorio de méritos, no un fin, aunque lo tienen, por supuesto, pero es una meta volante como todos los filiales, si definieran mejor estarían tranquilos en mitad de la tabla. Juan Manuel sacó pecho de la portería a cero y la sensación es que a poco que tuvieran algo más de pericia de cara a puerta el partido se habría complicado y, por eso, porque no se hizo, se rascó la victoria. Las Palmas también tuvo ocasiones, más por empuje que por idea. Jugó un buen partido Sergio Viera y estuvo muy bien como es ya casi habitual Valentín Pezzolesi.

De lo poco reseñable. Otro equipo de los de abajo a los que se gana. Cuatro victorias a los cuatro del fondo del caldero, con el resto a sufrir, a estas alturas ya nada es casualidad. Las Palmas ganó, el ibuprofeno hizo efecto durante un rato. Veremos cuánto dura -otra vez- el remedio casero.