Una lesión aparentemente pequeña puede llegar a condicionar de forma importante la vida diaria. Es lo que ocurre con la fisura anal, una patología frecuente, aunque todavía poco conocida, que afecta a la mucosa del canal anal y que puede provocar un dolor muy intenso durante y después de la defecación.
En muchos casos, esta dolencia mejora con tratamiento médico, medidas conservadoras y cambios en determinados hábitos. Sin embargo, cuando la fisura se mantiene en el tiempo y se cronifica, la cirugía puede convertirse en la opción más eficaz para conseguir una curación definitiva.
El doctor Luis Eduardo Pérez, coloproctólogo del Hospital Quirónsalud Costa Adeje, Tenerife, explica que “muchos pacientes conviven durante meses e incluso años con dolor por vergüenza o porque piensan que se trata de unas simples hemorroides. Sin embargo, cuando una fisura anal crónica no responde al tratamiento conservador, disponemos de una solución quirúrgica muy eficaz que permite recuperar la calidad de vida”.
La fisura anal es un pequeño desgarro en la mucosa del canal anal. Aunque suele tener un tamaño reducido, puede generar molestias muy intensas debido a la gran sensibilidad de la zona y al espasmo reflejo que se produce en el esfínter anal interno.
Opciones para tratar las fisuras anales crónicas
La fisura anal crónica provoca dolor durante y después de la defecación y puede afectar de manera significativa al bienestar de quienes la padecen. Cuando el tratamiento médico no logra resolver el problema, existen actualmente dos alternativas principales: la infiltración de relajante del esfínter y la esfinterotomía lateral interna.
“La elección del tratamiento debe individualizarse en función de las características de cada paciente, buscando siempre el mejor equilibrio entre eficacia, seguridad y preservación de la continencia anal”, señala el doctor Luis Eduardo Pérez.
La infiltración de relajante del esfínter está especialmente indicada en pacientes con mayor riesgo de alteraciones de la continencia, como mujeres con antecedentes obstétricos o personas que presentan lesiones previas en el esfínter anal. Este procedimiento consiste en inyectar un relajante en el esfínter con el objetivo de disminuir la tensión, aliviar el dolor y favorecer la cicatrización de la herida.
Se trata de una técnica ambulatoria, mínimamente invasiva y con una recuperación rápida. Además, ofrece tasas de curación de entre el 60% y el 80%, con un riesgo prácticamente nulo de incontinencia.
Por otro lado, la esfinterotomía lateral interna está considerada el tratamiento de referencia para la fisura anal crónica asociada a hipertonía del esfínter. Según detalla el especialista de Quirónsalud Costa Adeje, “es una intervención relativamente sencilla que consiste en realizar una pequeña sección controlada de una parte del esfínter anal interno para eliminar el espasmo muscular que impide la cicatrización”.
La intervención suele durar entre 15 y 30 minutos y, en la mayoría de los casos, se realiza de forma ambulatoria. Entre sus principales ventajas se encuentran el alivio rápido del dolor, la baja tasa de recurrencia y los buenos resultados a largo plazo.
Con tasas de curación superiores al 90%, “la esfinterotomía lateral interna continúa siendo la opción más efectiva para los pacientes con fisura anal crónica que no responden al tratamiento conservador, ofreciendo una elevada satisfacción y una mejora significativa de la calidad de vida”, concluye el doctor Pérez.
Quirónsalud en Canarias
Quirónsalud está presente en la actualidad en Canarias con tres hospitales en Santa Cruz, Costa Adeje y la Orotava. Además, Quirónsalud dispone de 6 centros médicos ubicados en diferentes puntos de la isla como los Centros Médicos de Santa Cruz de Tenerife, Candelaria, Los Cristianos, La Laguna, Icod y Puerto de La Cruz
fgd

