El exembajador de España en China, Rafael Dezcallar, ha advertido este lunes en una entrevista en el programa 'Illes Balears en la Onda' que el orden mundial “está cambiando” y ha alertado sobre la necesidad de que Europa refuerce su papel en el escenario internacional ante un contexto geopolítico cada vez más inestable.
Dezcallar, que participará este lunes en una conferencia en el Real Club Náutico de Palma organizada por el Cercle d'Economia, ha subrayado que Europa debe avanzar hacia una mayor unidad política y una política de defensa común. Según ha explicado, “no basta con invertir más en defensa, sino que es necesario saber para qué se va a utilizar”.
En relación con la situación en Oriente Medio, el exdiplomático ha señalado que la duración del conflicto dependerá en gran medida de factores como el "precio del petróleo" y la política interna de Estados Unidos. Además, ha apuntado que este tipo de crisis puede tener efectos indirectos en el turismo, con la posibilidad de que destinos como Baleares se beneficien al ser percibidos como zonas más seguras.
Sobre el papel de las grandes potencias, Dezcallar ha afirmado que el objetivo de Estados Unidos en la actual escalada con Irán no responde tanto a intereses comerciales como al intento de "frenar su programa nuclear" y ejercer influencia en la región, aunque ha reconocido que existen consecuencias económicas globales, especialmente para países como China.
Precisamente China será el eje central de la charla que ofrecerá esta tarde, basada en su libro 'El ascenso de China'. El exembajador ha explicado que el país asiático ha logrado combinar una economía capitalista con un sistema político de corte leninista, lo que le ha permitido movilizar recursos y crecer con rapidez, aunque también enfrenta importantes desafíos como el envejecimiento de la población o la crisis inmobiliaria.
Dezcallar ha insistido en la importancia de comprender las diferencias culturales entre Occidente y China, destacando que mientras la tradición europea pone el foco en el individuo, la filosofía china "prioriza la armonía colectiva".
Por último, ha lanzado un mensaje de advertencia sobre el futuro: si continúan las actuales tendencias, las próximas generaciones heredarán un mundo “peor”. En este sentido, ha defendido que Europa debe liderar la defensa de valores como los derechos humanos, el multilateralismo y el diálogo, en un contexto marcado por tensiones con potencias como China, Rusia y Estados Unidos.
