El cambio climático ya no es una amenaza futura para el campo mallorquín, sino una realidad que está transformando la agricultura de la isla. Así lo ha asegurado el coordinador de la Unión de Payeses de Mallorca, Joan Gaià, quien ha alertado de que el aumento de las temperaturas y la falta de frío durante el invierno están alterando el comportamiento de los cultivos tradicionales y obligando a los agricultores a adaptarse a un escenario cada vez más complejo.
Durante una entrevista en el programa Más de Uno Mallorca de Onda Cero, Gaià explica que los efectos del calor extremo ya son visibles tanto en las cosechas como en el paisaje agrícola. "El exceso de calor está cambiando la agricultura de Mallorca," asegura.
Uno de los problemas más preocupantes es la desaparición progresiva de las horas de frío que necesitan muchos árboles frutales para completar su ciclo vegetativo. "Los árboles no descansan lo suficiente durante el invierno y eso los hace mucho más frágiles."
El coordinador pone como ejemplo el almendro, uno de los cultivos más representativos de Mallorca, cuya viabilidad se ha visto seriamente comprometida en las últimas décadas. "Hoy prácticamente nadie se plantea plantar almendros si no es con un sistema de regadío."
A esta situación se suma la mayor demanda de agua provocada por las altas temperaturas. Según Gaià, hace apenas medio siglo muchas explotaciones agrícolas dependían únicamente de la lluvia, mientras que hoy el riego resulta imprescindible para garantizar la producción.
"Cada vez necesitamos más agua para producir los mismos alimentos." Así el representante de los payeses considera que Baleares debe apostar decididamente por la reutilización del agua depurada para asegurar el futuro del sector. En su opinión, se trata de una inversión estratégica que no puede seguir aplazándose, ya que permitiría aumentar la producción local y reducir la dependencia exterior.
Más allá de la producción de alimentos, Gaià defiende que el sector primario desempeña un papel esencial en la conservación del territorio y en la prevención de los incendios forestales. "El sector primario es el brazo ejecutor de la gestión del territorio frente al cambio climático."
El agricultor recuerda que el abandono del campo incrementa el riesgo de grandes incendios y favorece la degradación del paisaje, por lo que reclama un pacto entre administraciones, propietarios y agricultores para recuperar la actividad agraria y forestal.
Finalmente, el coordinador de la Unió de Pagesos de Mallorca hace un llamamiento a los consumidores para que apuesten por el producto de proximidad, una decisión que, a su juicio, contribuye directamente a mantener vivo el campo mallorquín. "Apostar por el producto local es apostar por quien mantiene el territorio. Sin payeses, el territorio se irá al garete," sentencia.
