ENTREVISTAS

No hay que ser alarmistas, pero tampoco conformistas”: los pescadores de Baleares alertan de los efectos del cambio climático

Domingo Bonín, presidente de la Federación Balear de Cofradías y patrón mayor de Palma, defiende la pesca de arrastre y reclama no dar la espalda a un sector que considera parte de la identidad de las islas.

Redacción

Illes Balears |

El sector pesquero balear afronta cambios en las capturas, restricciones cada vez mayores y los efectos de un Mediterráneo más cálido. Así lo ha explicado en 'Más de Uno Mallorca' de Onda Cero Mallorca Domingo Bonín, presidente de la Federación Balear de Cofradías y patrón mayor de Palma, que reclama más atención para un sector que, asegura, forma parte de la identidad de las islas.

Bonín defiende que la pesca profesional no puede analizarse únicamente desde casos puntuales de malas prácticas y rechaza la imagen negativa que se ha extendido sobre la pesca de arrastre. “La mala imagen que mucha gente se ha dedicado a volcar sobre el sector” también dificulta, a su juicio, el relevo generacional y la incorporación de nuevos pescadores.

El presidente de las cofradías recuerda, además, que las restricciones sobre la flota de arrastre hacen cada vez más complejo organizar la actividad. Los barcos disponen actualmente de entre 140 y 150 días de pesca, junto a paradas obligatorias y nuevas exigencias sobre las artes. “Es un puzzle que hacerlo encajar complica mucho la manera de poder regular toda tu actividad durante todo un año”, explica.

Sobre las capturas, Bonín señala que la temporada de langosta ha sido “buena, tirando a muy buena”, mientras que la de la llampuga acaba de comenzar. En cuanto a la gamba, explica que las capturas siguen ciclos y que este año “no ha sido un año de gamba”, aunque confía en que la situación pueda cambiar.

El cambio climático también empieza a plantear interrogantes. Bonín advierte de que el calentamiento del agua tendrá consecuencias sobre las especies, aunque pide prudencia: “No hay que ser alarmistas pero tampoco hay que ser conformistas”. Pone como ejemplo la gamba blanca, cuyas capturas han aumentado un 70%, según los datos que maneja el sector, mientras alerta de la incertidumbre sobre especies y ecosistemas como la posidonia.

Su mensaje final es claro: “No hagamos más daño a la naturaleza” y, al mismo tiempo, reclama a las administraciones “no hagan más daño a los pescadores”, porque, sostiene, Baleares “no puede vivir de espaldas al mar”.