La Guardia Civil ha desarticulado en Baleares una organización criminal asentada en Mallorca que presuntamente explotaba sexualmente a mujeres en situación irregular. La operación se ha saldado con la liberación de 12 mujeres, que llevaban años sometidas a prostitución forzada, y con la detención de cinco personas por su supuesta responsabilidad en delitos de trata de seres humanos, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
Según la investigación, la red captaba a las víctimas en sus países de origen mediante falsas ofertas de empleo, en las que se les prometía un trabajo en el sector de la hostelería en España. Una vez en el país, eran obligadas a prostituirse y, de acuerdo con las pesquisas, también a transportar y consumir sustancias estupefacientes para poder ejercer, en muchos casos por exigencia de los clientes.
Las víctimas vivían bajo un clima de miedo constante por coacciones y amenazas, y el entramado las mantenía controladas y disponibles de forma permanente. Los investigadores estiman que la organización podría haber explotado a alrededor de medio centenar de mujeres.
La fase final de la operación incluyó tres entradas y registros en domicilios de Mallorca, donde se intervinieron dinero en efectivo, dosis de drogas preparadas para la venta y varias armas de fuego (escopetas y rifles). Tras las detenciones se activó el protocolo de protección a las víctimas y las mujeres fueron trasladadas a dependencias seguras para recibir información y asistencia.
La investigación sigue abierta y no se descarta la existencia de más integrantes de la organización ni la aparición de nuevos métodos de captación y traslado.

