Ramón Van der Hooft, presidente de la Asociación Náutica de Ibiza y Formentera, no se ha andado con rodeos para catalogar en Onda Cero la temporada para el sector como muy negativa, alertando de una caída de la actividad "de entre el 20 y el 30% debido a factores como el descenso a la menor estancia media de los turistas, la incertidumbre internacional y el incremento constante de los costes del sector".
De hecho, según Van der Hooft, "la actividad está muy por debajo de las previsiones iniciales por lo que muchas empresas podrían cerrar el verano sin cubrir siquiera sus costes" después "de un inicio de temporada marcado por el mal tiempo en el que el sector confiaba en que el conflicto en Oriente Medio desviara parte del turismo hacia Baleares sin que desgraciadamente esto se acabar cumpliendo".
Además, a ello se suma "un cambio en los hábitos de los visitantes, cuya estancia media ronda actualmente los 3,8 días, lo que concentra la actividad entre los fines de semana y deja los puertos prácticamente vacíos durante buena parte de la semana" y con unos costes cada vez mayores "marcados por una falta de amarres que continúa encareciendo el mantenimiento de las embarcaciones y por la escasez de personal que obliga a ofrecer contratos estables para poder encontrar trabajadores".
Incluso, el sector del charter náutico continúa avanzando en la electrificación de la flota, un proceso que según Van der Hooft "es ya viable en embarcaciones pequeñas, aunque todavía presenta importantes limitaciones técnicas en barcos de mayor tamaño debido a la falta de autonomía de las baterías", y por todo ello, los propietarios de las empresas, aunque quieren ser optimistas, también reconocen "que el margen es cada vez menor y que será necesario hacer balance al finalizar el verano para analizar cómo afrontar el futuro de un sector estratégico para la economía de Ibiza y Formentera".
