La historia de Joel Blasco Costa es la de un cambio de vida radical que llegó de un día para otro. El 24 de octubre de 2017 sufrió un accidente que le provocó una lesión medular y que transformó completamente su día a día. Y hoy, ocho años después, este joven de Formentera ha compartido su experiencia en Más de Uno Ibiza y Formentera, donde ha querido dar visibilidad a la realidad que viven muchas personas con movilidad reducida.
En este sentido, Blasco ha explicado como tras el accidente fue trasladado inicialmente al hospital de Ibiza ya que la gravedad de su lesión no se detectó en un primer momento y que, posteriormente, tuvo que ser evacuado en helicóptero a Palma de Mallorca y, tras pasar un mes en la UCI, ser trasladado al hospital de parapléjicos de Barcelona, donde permaneció alrededor de cinco meses aprendiendo a adaptarse a su nueva realidad.
Después, el regreso a Formentera supuso "otro golpe de realidad" ya que se explicó con una isla "poco preparada para personas en silla de ruedas, con escasez de rampas, infraestructuras adaptadas y recursos específicos" y que a ello se sumó "la falta de rehabilitación especializada" ya que al ser considerado su caso como crónico no recibió el tratamiento que esperaba.
Por ello, Blasco decidió buscar alternativas por su cuenta y así, durante años ha mantenido su actividad física acudiendo al gimnasio y pagando tratamientos de fisioterapia de su propio bolsillo para intentar mantener su estado físico y su autonomía hasta que su situación cambió después de que, tras sufrir una fractura de tibia que le obligó a permanecer varias semanas en reposo, conoció a varios profesionales sanitarios que le pusieron en contacto con la la Asociación de Esclerosis Múltiple de Ibiza y Formentera, dedicada también a apoyar a personas con daño cerebral adquirido y otras patologías neurológicas.
Sin embargo, aún hoy, el joven formenterense se desplaza tres días a la semana desde Formentera a Ibiza para recibir rehabilitación en el Hospital Can Misses, "lo que pone de manifiesto las dificultades añadidas que supone vivir con una discapacidad en un territorio con doble insularidad" y que, aún así, no le impiden mantener una actitud positiva "para seguir
avanzando paso a paso". De hecho, no descarta en el futuro compartir su historia en centros educativos o espacios públicos "para concienciar a la sociedad sobre la importancia de mejorar la accesibilidad y los recursos para personas con movilidad reducida".
Y es que Joel Blasco ha querido dejar muy claro que cualquier persona puede verse en una situación similar y que la sociedad debe ser más consciente de estas realidades, asegurando alto y claro que "no hay que esperar a que te pase para entender lo que supone vivir con una lesión medular".
