Son muchas las voces dentro del fútbol español que se han levantado para pedir justicia para el Real Oviedo en el casi de la suspensión del partido del pasado sábado en Vallecas. Todos apuntan a Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano, como el único responsable de lo sucedido, pero la connivencia que parece haber con LaLiga le hará saldar este episodio saliéndose con la suya y sólo con una sanción económica que es el menor de los problemas para los madrileños.
No es de recibo que un partido se suspenda a menos de cuatro horas de su inicio y más cuando en la víspera los propios jugadores y técnicos del conjunto rayista emitieron un comunicado denunciando las lamentables condiciones en las que se encontraba el terreno de juego, tras haber sido cambiado en la misma semana del partido, lo que ya ponía en serio riesgo la disputa del choque.
Al Rayo le convenía la suspensión del partido ya que tenía sancionados a Pep Chavarría y Pathe Ciss y algún jugador más con molestias y de ahí nacen una parte de las sospechas de los dirigentes azules sobre todo lo ocurrido.
LaLiga decidió de forma unilateral la suspensión del encuentro y el Oviedo ya ha anunciado una batalla legal para luchar por los tres puntos en los despachos y ha presentado un escrito ante la Real Federación Española de Fútbol solicitando ser declarado vencedor del encuentro.
El recorrido de las reclamaciones en la vía deportiva no apuntan a tener un gran recorrido y la entidad no descarta acudir a la justicia ordinaria.

