Hasta el 6 de agosto, a través de la web municipal, los ciudadanos pueden aportar sus ideas y propuestas de cara a la elaboración de la nueva ordenanza del botellón. El Gobierno municipal la tramitará de urgencia para endurecer la normativa actual, debido a que muchos rebrotes están relacionados con el consumo de alcohol en las calles. Prevén que en septiembre pueda quedar aprobada en comisión.
La ordenanza vigente prohíbe el botellón siempre y cuando impida el tránsito, genere residuos o contaminación acústica, y ahora plantean eliminar esos condicionantes. Se sancionará a los grupos numerosos que consuman alcohol con fines de ocio en espacios no autorizados. Por ejemplo, si tres personas consumen en un merendero, no serán sancionados.
A la espera de que finalice el periodo de consultas, la consejera de Servicios Públicos, Natalia Chueca, ha explicado que las multas – que oscilarían entre 150 y 600 euros - podrán ser sustituidas por trabajos en beneficio de la comunidad para concienciar a los más jóvenes.

