En las próximas semanas, unos 25.000 trabajadores extranjeros procedentes sobre todo del norte de África o Europa del Este, van a empezar a llegar a nuestra comunidad autónoma para participar en la campaña de recogida de la fruta en comarcas como Bajo Cinca, Valdejalón o Bajo Aragón Caspe. Garantizarles un techo es un gran reto debido a la falta de vivienda. En los últimos años, se ha multiplicado la colaboración entre los ayuntamientos, comarcas o entidades para cubrir esa necesidad básica de los temporeros.
El secretario general de FICA UGT Aragón, Sergio Sancho, explica que, en muchas fincas, las empresas han construido casas fabricadas. También otros muchos temporeros son trasladados a viviendas en las capitales de provincia mediante autobuses. Desde el sindicato velan por el cumplimiento de los derechos de los trabajadores e impulsan programas previos para garantizar su alojamiento.
Sin embargo, según Sancho, todavía hay temporeros que duermen en las calles de los municipios donde trabajan. "Solemos operar directamente con las instituciones, con las administraciones competentes o incluso con la propia autoridad. Cuando identificamos en alguna población que no se les ha podido ofrecer vivienda y después de la jornada de trabajo tienen que deambular y dormir en la calle, pues nosotros lo que hacemos es una denuncia".

