Hoy en día todo pasa por la Inteligencia Artificial y las herramientas tecnológicas, esto hace que el lema escogido por la UNESCO en el Día Mundial del Turismo sea el de “Agenda Digital e Inteligencia Artificial para Rediseñar el Turismo”. Y con un objetivo, conseguir “un sector turístico más inteligente, inclusivo y sostenible”. Carlos Orús, decano de la Facultad de Empresa y Gestión Pública del Campus de Huesca y profesor del Master en Dirección y Planificación del Turismo, explica que “desde la aparición de Internet, la experiencia y el comportamiento del turista ha ido incorporando cada vez más estas tecnologías”.
Una muestra, como indica Orús la vemos en “el uso de pequeños chatbots de inteligencia artificial que puede ayudar a la interacción con el cliente, a la gestión de reservas o incluso a la comunicación. Por ejemplo, con herramientas de inteligencia artificial, de traducción simultánea, es muy fácil comunicarse con clientes con quienes no se comparte el mismo idioma”. Son algunas claves, pero hay otras más que permiten que los municipios más pequeños aportes recursos turísticos para dar a conocer su patrimonio y atractivos con el mínimo personal. A pesar de su amplia utilización, Orús recuerda que todavía se da “brecha digital” en este ámbito.
Como en muchos ámbitos, la tecnología y, ahora la Inteligencia Artificial, supone una gran ayuda, una herramienta que “tiene un efecto positivo en la intención de visitar en la imagen que eso proyecta para el potencial turista y eso siempre es muy positivo”, explica Carlos Orús, quien también ha hecho hincapié en que estas herramientas no podrán sustituir nunca al valor y la atención que dan las personas. Viajar es algo experimental, “la tecnología está entrando con mucha fuerza, pero siempre en un punto de vista más de atención al cliente, la personalización, la empatía con el turista, la relación que se pueda establecer entre el dueño de una casa rural y esos turistas, eso la tecnología difícilmente podrá reemplazarlo”.

