El incendio de las Peñas de Riglos ha afectado especialmente al turismo de la comarca pirenaica de la Jacetania, donde otros meses de agosto la ocupación roza el 95%. Aunque las reservas han quedado prácticamente a cero, muchos visitantes han decidido posponer su estancia sin llegar a cancelar.
Campings, casas rurales, pisos turísticos han quedado vacíos, lo que ha afectado a toda la economía de la comarca. Pequeños negocios y autónomos cuya actividad depende directamente de los visitantes.
Pese a las buenas previsiones, el incendio ha echado por tierra las altas expectativas del turismo en una de las épocas más importantes del año. También en zonas de Zaragoza y Teruel el turismo se ha resentido por los fuegos, que generan muchas dudas entre los visitantes. Con ocupaciones en julio de apenas un 20% en puntos de la provincia turolense. Las reservas para septiembre y octubre se han frenado.
La presidenta de FARATUR, Sara Ros, ve necesario un Plan de Choque con medidas de apoyo al sector y campañas para incentivar el regreso de los turistas a zonas paisajísticamente muy tocadas por estos incendios cada vez más habituales y virulentos.

