El sector porcino lleva dos meses luchando para contener el foco de peste porcina que se detectó en jabalíes salvajes en la provincia de Barcelona. Desde entonces, no se ha registrado ningún positivo en explotaciones, pero si ha provocado pérdidas millonarias.
El precio del cerdo ha bajado hasta un euro el kilo, partiendo de 1,70 euros/kilo, y las exportaciones se han visto mermadas por el cierre de mercados clave como Japón o Filipinas, que no aplican el principio de regionalización.
En Aragón, el porcino es uno de los sectores más relevantes que exporta entre el 50% y el 60% de la producción total. En las explotaciones integradoras, se estima que las pérdidas pueden ascender hasta 60.000 euros por crianza.
Ahora, dos meses después, desde UAGA esperan que los precios puedan “estabilizarse” e incluso “repuntar”. Sin embargo, el miembro de la Ejecutiva y ganadero de porcino, Óscar Moret, explica que se deberá de esperar un año desde el último positivo para que vuelvan a abrir los mercados que no regionalizan.
Moret considera que el sector ha hecho un “buen trabajo” en el ámbito de bioseguridad lo que ha permitido contener el foco en esa zona de Barcelona y que no se expandiera a otros territorios ni a las explotaciones.

