El Gobierno aragonés flexibilizará los requisitos para el aplazamiento y fraccionamiento de deudas tributarias para las empresas afectadas negativamente por el conflicto en Oriente Medio y la situación en Estados Unidos. Una medida que ha trasladado el Ejecutivo este viernes en la Comisión de Internacionalización, que ha contado con la participación de los agentes sociales y las Cámaras de Comercio.
Será de efecto inmediato y se sumarán otras 56 iniciativas repartidas en siete puntos estratégicos, dentro de un paquete más amplio que se detallará en las próximas semanas. Además, desde el Gobierno aragonés se solicitará al Gobierno Central la deflactación del IVA y del IRPF.
Más de 500 empresas aragonesas exportan a Oriente Medio, algunas de ellas el 80% de su producción. Los sectores más afectados por el conflicto son el transporte, ganadero, alimentario y semimanufacturas, destacando el papel. En el caso de Estados Unidos, son los bienes de equipo y los alimentos.
El director de AREX, Javier Camo, asegura que la prioridad es monitorizar la situación de manera inmediata y ofrecer una resiliencia a las empresas ayudándolas a buscar soluciones desde el aspecto económico hasta el mercantil. A más largo plazo, incidir en la diversificación de mercados.
LOS EMPRESARIOS PIDEN MEDIDAS A LA UNIÓN EUROPEA Y AL GOBIERNO DE ESPAÑA
Los empresarios ven positivo el paquete de medidas propuesto por el Gobierno de Aragón dentro de sus competencias, aunque consideran que la Unión Europea y el Gobierno de España también deben actuar de manera urgente. Por ejemplo, aplicando medidas que fueron eficaces durante el conflicto en Ucrania. Además de las repercusiones en los carburantes y en las materias primas, temen el efecto inflacionario.
Desde los sindicatos, piden que la bajada de impuestos también repercuta en los ciudadanos y no solo en las empresas y, a largo plazo, consideran que estos conflictos podrían derivar en afecciones en el empleo.

