En los últimos días, el IES Andalán de Zaragoza ha registrado 13 grados de temperatura en el interior de sus aulas. Peor es el caso del CPEIP Hispanidad, donde el termómetro no ha llegado a alcanzar los 10 grados. Son dos de los ejemplos de los centros educativos donde, según la Federación de Enseñanza del Sindicato CC.OO., resulta difícil entrar en calor durante las clases.
Según el delegado de Enseñanza Pública No Universitaria de CC.OO. Aragón, Alfonso Alegre, se trata de un problema recurrente: "ocurre cada año cuando volvemos de las vacaciones de Navidad o de un puente largo. Es un problema para los profesores, pero sobre todo para los chavales, que soportan temperaturas de 9 o 10 grados en clase y, claro, los catarros se multiplican; algo tendrá que ver".
Desde el sindicato señalan que las calefacciones se podrían haber encendido antes, pero no se hace el día de vuelta a las aulas, de forma que es imposible que en espacios tan amplios se pueda templar mínimamente el ambiente en tan poco tiempo: "la Inspección de Trabajo ya requirió a la Administración que tomara medidas de prevención en relación a los problemas con el calor. Esas medidas no se han tomado y ahora tenemos, encima, las del frío" señala el delegado de CC.OO., quien también denuncia que los centros cada año están más viejos, no se toman medidas de aislamiento ni de mejoras de las instalaciones "y al final esto lo terminan pagando los chavales".
