Hoy reciben el alta cuatro de las nueve personas que todavía quedaban hospitalizadas esta mañana en el Hospital Clínico y en el Provincial. De las cinco personas que permanecen ingresadas, es una mujer de 70 años quien encuentra en peor estado. La gerente de la Asociación Aragonesa para la Dependencia (ARADE), Paquita Morata, ha señalado que todos los usuarios de esta residencia fueron inmediatamente realojados en otros centros geriátricos que se han volcado en prestar su ayuda tras un suceso que podría haber tenido consecuencias mucho más trágicas
Gracias a que las medidas en caso de incendio, como las puertas cortafuegos, funcionaron correctamente, es muy probable que se pudiera evitar un número de víctimas más elevado. También resultaron determinantes otros factores, como la proximidad al parque de Bomberos y la colaboración de ciudadanos que no dudaron en romper los cristales de las ventanas para entrar a sacar a los residentes.
Este incendio es el segundo en menos de un año en una residencia de mayores. El pasado mes de noviembre fallecían diez personas en una residencia de Villafranca de Ebro. En un primer momento se apuntó a la posibilidad de un cigarrillo mal apagado como origen del fuego, aunque Paquita Morata ha señalado que la investigación acabó por determinar que también se trató de un cargador de baterías que se sobrecalentó. Ante esto, la gerente de ARADE ha señalado que algunas residencias ya están limitando la carga de aparatos a las horas diurnas, donde la reacción en caso de un incidente como el del viernes es más rápida y efectiva que en horario nocturno.
