El Consejo del Agua de la demarcación del Ebro se reúne hoy en Zaragoza para aprobar el esquema provisional de temas importantes del nuevo plan de Cuenca 2028-2033, cuyo borrador se presentará en noviembre.
El esquema incluye aportaciones de los regantes, ecologistas o de la industria para garantizar un uso eficiente del agua en el contexto de cambio climático. Aunque inicialmente el sector agrario se quejó por el recorte de cupos, el texto no recoge dotaciones concretas de riegos.
Este esquema es la base del borrador de la nueva planificación hidrológica, marcada por nuevos usos industriales. En ese sentido, el presidente de la CHE, Carlos Arrazola, ha asegurado que de momento los centros de datos aragoneses hacen un uso “comedido” del agua. Recuerda que el sector primario tiene preferencia sobre los usos industriales, pero no prevé problemas en episodios de sequía.
El Consejo del Agua de la CHE también analiza la ejecución del actual plan de cuenca. Sólo se han ejecutado el 33% de las medidas y apenas se alcanzará el 50% al final del periodo. Algunas son competencia de Confederación, otras de los Ayuntamientos y otras de las Comunidades Autónomas. Algunas se han descartado y otras quedarán pendientes.
Inundaciones
A preguntas de los medios, el presidente de la CHE ha detallado que en octubre la Confederación presentará los estudios encargados tras las inundaciones de hace un año en Cuarte y María de Huerva. En esos documentos se analizarán las causas de los daños provocados por las fuertes lluvias y se trasladarán propuestas y soluciones.
Arrazola trabajar conjuntamente con el Gobierno de Aragón en ese sentido. Precisamente los planes de inundación han sido otro de los temas tratados por el Consejo del Agua, celebrado en el Aula Magna del Paraninfo, lugar donde se creó en 1926 la Asamblea de Usuarios. Germen de la CHE, que celebra este año su centenario.

